Station / Estación # 90: Ferrería

Just in the last post for the station Niños Heroes I mentioned the claim of the cantina La Ribera to have the best ‘cabrito’ (young goat/kid) in Mexico.

In the MCM Project visit to Ferrería, which features a cow head as its logo, I made closer acquaintance with the creature in question.

‘Can I take a photo?’

The proprietor, broadly grinning, came over to my side of the pavement – ‘mil pesos’.

Haha, yeah right.  Good joke, one thousand pesos for a photo!

Actually turns out that the photo is gratis but  if I want to take the entire mini-beast home and put my epicurean self to the test in the pursuit of ‘cabrito’ excellence (best cabrito in ……) then that’s what it’ll cost – mil pesos.

I continued on and into the market ‘el novillo de oro’ (young bull of gold).

Not long after, in the MCM Project’s great new tradition (starting now) of proud proprietors holding deadstock trophy-like ( livestock deceased, it follows right?  If not consider it coined!) it was yellow-skinned chickens held aloft.

Apparently (so I was told) it’s sunflower seeds in the diet that give them the yellow skin.

Further on gargantuan ‘La Arena Ciudad de México’ looms large.

For the first time in Mexico City I came across squash courts.

Street art conveys social and environmental messages.

Quote from German psychologist Erich Fromm ‘The act of disobedience, as an act of freedom, is the beginning of reason.’ accompanies the image of a young girl shaking down an authority figure.

This old pearl of wisdom is there too.

Onto the centre of Azcapotzalco, one of the Federal District’s 16 municipalities, where hordes of hula-hoopers, jugglers and the like were out in force.

To complete the visit: sage advice on a truck mudflap – ‘Don’t drive drunk’, more murals of Mexican history and ecclesiastical quaintness.

Justo en la ultima entrada por la estación Niños Heroes mencioné la afirmación de la cantina La Ribera  de tener ‘el mejor cabrito de México.’

En la visita del MCM Project a Ferrería, que tiene la cabeza de una vaca como su logo, conoci de muy cerca esta misma animal.

‘¿Puedo tomar una foto?’

El propietario, con una sonrisa tremenda, vino a mi lado de la acera y dijo ‘mil pesos’.

Jaja, sí, sí.  Muy chistoso, mil pesos por una foto!

Actualmente resulta que la foto es gratis pero si quiero llevar esta mini-bestia entera a casa para poner mi epicúreo mismo a una  prueba en la busqueda de excelencia de cabrito (Mejor cabrito de ….) eso es el precio que tendré que pagar – mil pesos.

Continué por el camino y entré al mercado ‘el novillo de oro’.

Un ratito después, en la gran tradición nueva del MCM Project (empezando ahora) de propietarios orgullosos con sus productos (animales muertas) en la mano, fue pollos con la piel amarilla levantados en al aire.

Aparentamente (así me dijeron) es una dieta de semillas de la flor de girasol que les da su piel amarilla.

Un poco más lejos la colosal ‘Arena de la Ciudad de México’ aparece.

Por la primera vez en la Ciudad de México vi un centro de squash.

El arte callejero transmite mensajes sociales y medio ambientales.

Cita de psicólogo alemán Erich Fromm ‘El acto de desobediencia, como acto de libertad, es el comienzo de la razon’ acompaña la imagen de una niña pequeña registrando a una figura de autoridad.

Este joya vieja de sabiduría también está.

Segui al centro de Azcapotzalco, una de las 16 delegaciones del Distrito Federal, donde multitudes de jovenes practicaban con hula-hoops, hacian malabarismos y mostraban varios otros talentos del circo.

Para terminar la visita: consejo sabio en un camión – ‘No manejes pedo’, más murales de la historia mexicana y lo pintoresco eclesiástico.