Station / Estación # 94: Tepito

PART I:  LEAD UP TO THE VISIT:

GOOD INTENTIONS VERGING ON SCAREMONGERING.

There were people who told me to be careful around Indios Verdes and La Paz.

Others have cautioned me to be on guard for upcoming MCM Project visits to Iztapalapa and Pantitlán.

However, in terms of both quantity and seriousness those warnings pale into absolute and utter insignificance (slink sulkily into sombre shadows) when compared to what I’ve been told about Tepito.

Over and over I’ve been told things along the lines of;

‘Don’t go alone’.

‘Leave all your money at home.’

‘As soon as they see you have blue eyes, they’ll be after you.’

It was just yesterday, in fact, that I received the last of the warnings above. The ominous prediction came from my Juanacatlán friend Alejandro.

He prefaced it by saying something like (remember he was somewhat under the weather)  ‘ Around here we are all brothers but over there it is every man for himself.’

So, when I woke up this morning I found that I couldn’t bear the suspense any longer.  Curiosity had got the better of me.  I made up my mind.

Today I go to Tepito.

PART II: WHAT I ENCOUNTERED ON ONE PARTICULAR DAY.

TUESDAY APRIL 3 2012

I exit the station in the normal fashion, one stride after another.  So far so good.

I look to the right.  Shady characters conducting a street side drug deal.

Hmmm.

I look to the left. A youth writhes on the pavement in agony, a victim of a stab wound or bullet penetration?

Not boding well.

And then, having already spotted my foreignness, a trio of heavies before me and closing in fast.

HANG ON A MOMENT!  REWIND!  REWIND!

Look, I don’t want to say that Tepito is a completely safe place and doesn’t have more underlying social and criminal problems than any other given neighbourhood.

Reputations are usually founded in at least some element of fact.

However, I certainly don’t want to perpetuate any false negative perceptions or misconceptions either.

So, take two – the truth.

Some street art.  Rubbish and old clothes strewn on an overpass.

I wandered over to a little plaza with some interesting murals.

There I met local identity Luis Arevalo Venegas – Shoemaker forever.  Born and bred in Tepito.  71 years strong.

Only now, googling his name, do I get a better idea of just how well known in and around Tepito he is.

Luis is the director of ‘Red de Espacios Culturales en Tepito‘ (Network of Tepito Cultural Spaces) which brings artistic and cultural activities as well as other services such as cut-price hairdressing to the public spaces of Tepito.

He also runs a puppet workshop for disadvantaged children.  You can watch a video of one of the workshops here.

Busy man.  Passionate man.  He invited me back for a guided tour of the area.  Very happy to have met him.  Thank you Luis.

Tepito is well known for its elaborate street markets selling, well, what don’t they sell?

Piracy is apparently a specialty.

Tepito is also well known for boxing.  Indeed the symbol of the station is a boxing glove.

Like many ‘tough’ neighbourhoods around the world the area has produced many champions.  There are quite a few murals of boxers in the zone.

Along the way I also met Javier, a mobile spicy chicken wing vendor.  He kept a steady pace at my side.

‘How are you?’

‘Tre bien.’ ‘

‘I don’t speak French.’

‘Where are you from?’

‘Australia’

‘and you don’t speak French?’

‘No.’

We came to a halt and Javier explained the exact geographic delimitations of Tepito and handed over a free sample of one of his wings.

As I chewed away I said to Javier ‘a lot of people have told me that Tepito is dangerous.  Is it?’

‘If you put yourself in dangerous situations or get involved in dangerous things, then yes.  If not, no.  The people here are good, ordinary working people.’

Touché Javier, touché!

PRIMERA PARTE: PERÍODO PREVIO A LA VISITA

BUENAS INTENCIONES AL LIMITE DE AMARILLISMO

Algunas personas me avisaron que tuviera cuidado alrededor de Indios Verdes y La Paz.

Otras me han advertido por las visitas próximas a Iztapalapa y Pantitlán.

Sin embargo, en términos de cantidad y gravedad, aquellas advertencias se redecen hasta la insignificancia absoluta y total (  se marchan subrepticiamente a sombras sombrios) cuando se comparan con lo qué la gente me ha dicho sobre Tepito.

Vez tras vez me ha dicho cosas como;

‘No vayas solo.’

‘Deje todo tu dinero en casa.’

‘Cuando te ven con los ojos azules te perseguirán.’

Fue ayer, de hecho, que recibí la última de las advertencias de arriba.

La predicción siniestra vino de mi amigo de Juanacatlán, Alejandro.

Abrió este comentario con algo como (recuerde que estaba un poco borracho) ‘ Aqui todos somos hermanos pero alla es cada hombre por sí mismo.’

Así, cuando desperté hoy en la mañana encontré que ya no podía soportar el suspenso.  La curiosidad me había vencido.  Decidí.

Hoy me voy a Tepito.

SEGUNDA PARTE: LO QUÉ ENCONTRÉ EL DÍA DE HOY

MARTES 3 DE ABRIL DE 2012

Salgo de la estación en la manera normal. Un paso tras otro.  Hasta ahora todo bien.

Miro a la derecha.  Personajes sospechos haciendo un negocio de drogas abiertamente en la calle.

Hmmm.

Miro a la izquierda. Un joven retorce en dolor en la acera, víctima de una puñalada o la pentración de una bala?

Mal presagio.

Entonces, habiendo ya dado cuenta que soy extranjero, están a mi frente tres matónes acercandome con rapidez.

ESPERE UN MOMENTO!  REBOBINE!  REBOBINE!

Mira, no quiero decir que Tepito es un lugar completamente seguro y no tiene más problemas sociales y criminales subyacentes que cualquier otra colonia.

Las reputaciones normalmente se fundan en, por lo menos, algún elemento de realidad.

Sin embargo, indudablemente, tampoco quiero perpetuar percepciones negativas y falsas.

Así que, empezando de nuevo – la verdad.

Un poco de arte callejero. Basura y ropa vieja dispersada en un paso elevado.

Fui a una plazuela con unas murales interesantes.

Alli conocí a personaje local Luis Arevalo Venegas, zapatero por siempre.  Puedes leer una entrevista con él aqui.

Nacido y criado en Tepito.  71 años de fuerza.

Solamente ahora, haciendo una busqueda de google, llevo un mejor idea de cuanto es conocido en y alrededor de Tepito.

Luis es el director de la ‘Red de Espacios Culturales en Tepito‘ que trae actividades artisticas y culturales a los espacios públicos de Tepito así como ortos servicios como de peluquería muy barato.

También está encargado de talleres de titeres para niños desfavorecidos.  Puedes ver un video de uno de los talleres aqui.

Hombre ocupado.  Hombre apasionado.  Me invitó a volver por un tur guiado.  Muy contento de haberle conocido.  Gracias Luis.

Tepito es bien conocido por sus tianguis que venden, bueno, qué no venden?

Aparentamente la piratería es una especialidad.

También es conocido por el boxeo.  El logotipo de la estación es una guante de boxeo.

Como muchos barrios dificiles del mundo el área ha producido varios campeones.  Hay varias murales de boxeadores también.

En el camino también conoci a Javier, un vendedor ambulante de alitas de pollo picante.

Mantuvo una velocidad estable a mi lado.

‘¿Cómo estas?

‘Tre bien.’

‘No hablo francés.’

‘¿De dónde eres?’

‘Australia.’

‘¿Y no hablas francés?

‘No.’

Paramos y Javier explicó las delimitaciones exactas de Tepito y me dió una prueba gratuita de una de sus alitas.

Mientras masticaba le dije ‘Muchas personas me han dicho que Tepito es peligroso.  ¿Es así?

‘Si te metes en situaciones peligrosas o te metes en cosas peligrosas pues sí.  Si no,no.  La gente aqui es gente ordinaria, buena y trabajadora.’

Touché Javier, touché!