Station / Estación # 105: Terminal Aérea

I had been thinking for a good while (as with many other stations – well all, at one stage or another, but this one more specifically) that someday, sooner or later I’d be off to the airport.

Anticipation gives way to reminiscing.

I decided to start the visit by heading away from the airport, across an overpass and into the adjoining neighbourhood.

I don’t know what aspect of media communications company MVS’s operations necessitates the expulsion of toxic black smoke into the atmosphere but cough and splutter it up it did and gulp and guzzle it down I did (unintentionally, unfortunately).

After all the talk about güeros and caguamas in the last post it is fitting that they reappear here.

Rambling on I hear ‘hey Güero!’, swivel my eyes around and see two gents partially obscured by a leafy tree swigging away at their caguama on the corner, as nonchalant as you like.

I too enter the low shade of the leafy domain and am asked ‘What are you doing around here’ to which I reply:

‘Just walking around and talking to folk like you.’

‘Aah, ok, so, you’re a Mormon.’

After clearing that up I was invited to partake in the elbow exercise and soon enough we were as close-knit as you could expect.

That little corner is a veritable community hub.  My two new friends seemed to know (or at least they thought they knew) all the folk who people that slice of suburbia and all and sundry stopped by for a quick chat, a sneaky swig and then just wandered off again.

After a good while and backslapping and all the rest of it I bade my farewell and with just a tinge of Dutch courage wandered on too.

Who’d’ve ever thought that picking up after your dog could or would be serialized into a six step process?  And yet it has been.

More old VW beetles.  Does any city have more?

I watched and waited for the metro train in guise as tangerine mantis to emerge from the entrails of earth.

Finally I got back to the station and directed my gait towards the airport.

Inside the terminal, snapping away at airport this and airport that  (in total innocuousness), I felt the need to be discreet for fear of being suspected of sinister plots.  Maybe it’s my imagination but I know photography is prohibited in some airports and other public places.

Today I photograph, Tomorrow we…………..

Back to the station again.

If I had picked up that old grey phone would I really have been told where, informed how?

Aahh, the pang of regret.

Había estado pensando un buen rato ( igual con muchas otras estaciones – bueno todas, pero esta estación más específicamente) que algun día, tarde o temprano, iría al aeropuerto.

Anticipar se cede a recordar.

Decidí empezar la visita con alejarme del aeropuerto, cruzando un paso elevado para llegar a una colonia contigua.

No sé qué aspecto de las operaciones de empresa de comunicaciones MVS hace necesario la expulsión de humo negro y tóxico al atmósfera pero sí lo tosió y chisporrotó y yo lo tragé (sin querer, desafortunadamente).

Después de toda la charla de güeros y caguamas en la última entrada es apropiado que aparecen de nuevo aqui.

Continuando en mi caminata escucho ‘oye güero!’, giro mis ojos y veo dos caballeros parcialmente escondidos abajo de un árbol frondoso, tomando su caguama en la esquina, tan indiferente como los puedes imaginar.

Yo también entro a la sombra baja del dominio frondoso y me preguntan ‘¿Qué estas haciendo aqui?’ a cual respondo:

‘Sólo andando y hablando con gente como ustedes.’

‘Aah, ok, entendemos, eres mormón.’

Después de aclarar eso me invitaron a participar en un poco de ejercicio del codo y un poco después llegamos a ser gran amigos cercanos.

Aquella esquina pequeña es un centro de comunidad de verdad.  Pareció que mis dos amigos nuevos conocían a toda la gente que habita aquella colonia (por lo menos pensaban que conocían a todos) y todo el muno paraba, tomo un trago clandestino y se fue como si no hubiese pasado nada.

Después de un buen rato, abrazos y todo lo demás, los despedí y con solamante un poquito de embriaguez me fui también.

¿Quién jamás habría pensado que recoger de tu perro podría ser serializada en un proceso de seis pasos?

Pero así lo han hecho.

Aún más VWs viejos.  ¿Existe otra ciudad con más?

Miraba mientras esperé por el tren de metro en su apariencia de mantodeo tangerino emerger desde las entrañas de la tierra.

Finalmente volví a la estación y dirigí mi caminata en dirección al aeropuerto.

Dentro de la terminal, tomando fotos de todo y nada (en inocencia total), sentí la necesidad de ser discreto por temor de que alguien me sospechara de tramas siniestras.  Tal vez es mi imaginación pero sé que la fotografía está prohibida en algunos aeropuertos y otros lugares públicos.

Hoy saco la foto, mañana …….

De vuelta a la estación y,

Si hubiese descolgado aquel telefono viejo y gris realmente me habrían dicho dónde?

¿ Me habrían informado cómo?

Aahh, la punzada de remordimiento.