Station / Estación # 109: Cuatro Caminos

Aah, Cuatro Caminos.  Good ol’ Four Ways.

Along the way in this metro meandering journey I’ve been given advice and ideas, here and there, about different points of interest around various stations, things to look out for as I rove.

It has all been heeded, though not always followed.

Cuatro Caminos fits into and deserves a special category of its own.

It was the subject of advice given by a chap who sent me an online message saying, amongst other things, that  he liked my project.  However, he mysteriously signed off without any explanation in this way:-

‘Good luck with the rest of the project. I wouldn’t bother with Cuatro Caminos though.’

Obviously, given the nature and purpose of the project it is not an option to simply ‘not bother.’ 


Nor would I want to.  While hardly a glowing endorsement it did create some added intrigue.

Today, I did bother.

Like most end of the line stations Cuatro Caminos is an onward transport hub with a sea of buses competing for prominence with vast labyrinths offering every imaginable ‘antojito‘ (tacos, quesadillas, sopes, tostadas, gorditas, etcetera)

Putrid puddles and festering rubbish piles dot the immediate scene and are perhaps responsible for the ill repute afforded by the aforementioned fellow.

I pushed on beyond.

I saw what I saw.

I came and I went.

Cuatro Caminos remained and will remain.

It’s not swanky, plush or pretentious but it exists and thus it cannot be ignored.

Aah, Cuatro Caminos.

Durante este proyecto varias personas me han dado consejos y ideas sobre diferentes puntos de interes alrededor de varias estaciones, cosas para buscar mientras vago.

He prestado atención a todo aunque no he tomado todos los consejos.

Cuatro Caminos merece una categoría especial propia.

Fue el tema de un consejo que me dió un tipo en un correo electronico.  Dijo, entre varias otras cosas que le gustaba mi proyecto.  Sin embargo, misteriosamente terminó su mensaje sin explanación así:-

‘Suerte con el resto del proyecto y  no te preocupes de ir a Cuatro Caminos.’

Obviamente, con el propósito del proyecto no es una opción simplemente ‘no ir’.

Tampoco, desearía no ir.  No es una reccomendación pero sí se creó un poco más de intriga.

Hoy, fui.

Como la mayoría de las estaciones al fin de la linea Cuatro Caminos es un centro de transporte con un océano de buses en competencía por prominencia con laberintos inmensos ofreciendo cada antojito que puedes imaginar.

Charcos pudridos y montones de basura apestosos estan desperdigados en el área y tal vez son ellos que causaron una mala impresión por el hombre que anteriormente mencioné.

Seguí en mi camino.

Vi lo qué vi.

Llegué y me fui.

Cuatro Caminos se quedo yse quedará.

No es lujoso ni pretencioso pero si existe y por lo tanto no será ignorado.