Station / Estación # 118: Aragon

El cielo fue una lámina amenazadora de acero gris cuando me bajé en Aragon, un augurio seguro de precipitación pendiente.

Se concedió compasión a los vagos callejeros de este mudo y la llegada del tiempo se demoró.

Nubes; cerniendose, merodeando – embarazadas con diluvio, preñadas con lluvia pero todavía no tan maduras para aliviarse.

Las cercanías de la estación proporcionaron una mezcla ecléctica de parafernalia, el inanimado y almas vivas.

Icono de ardilla ágil.  Perro dócil

Un alma sentado, solitario, cabello de plata.  Contemplativo – demasiadas memorias, demasiado tiempo.

Barril de arena con gemelo de agua.

Aspiradora, cuerda espera retracción, mora en silencio ‘ pararse en una esquina de la calle esperando a nadie es poder’ (Gregory Corso)

Simón Bolivar.  ¡Símon!

Cuando las gotas de lluvia finalmente llegaron fueron rechonchas, asuntos orondos, unas solas suficientes para llenar el tercer de una copa.

Escondi por una tregua breve donde podía.

Cuando se perece una televisión, no hay necesidad de inhumar, ni sepultar.  Solo dejala en paz, en la calle para descansar.

Sir Paul.  Vino.  Conquistó el Zócalo, gratis por el pueblo.

Ahora todo lo que queda es decir:

¡Adios! ¡Ra! ¡Goodbye!  ¡On!

ARAGON.

The sky was an ominous sheet of steel grey when I alighted at Aragon, a certain portent of pending precipitation.

Somehow, mercy was bestowed upon the street wanderers of this world and the arrival of weather was staved off.

Clouds; looming, lingering, loitering – deluge pregnant, gravid with rain but not quite ripe for release.

The station surrounds spluttered up an eclectic mixture of paraphernalia, the inanimate and living souls.

Agile squirrel logo.  Docile dog.

A lone seated soul, silver shock of hair.  Contemplative – too many memories, too much time.

Barrel of sand with twin of water.

Vacuum, cord awaits retraction, silently dwells ‘standing on a street corner waiting for no one is power.’ (Gregory Corso)

Simón Bolivar.  Oh, Simón!.

When the drops of rain finally did arrive they were plump indeed; rotund affairs, a few  alone sufficient to fill the third of a goblet.

I ducked in for brief respite where I could.

When a television perishes.  Need not inhume, want not to entomb.  Just lay in peace, street side to rest.

Sir Paul.  He came.  He conquered the Zócalo, gratis for the masses.

And now all that remains to say:

Adios! Ra!  Goodbye! On!

ARAGON.