Station / Estación # 98: Popotla

A Sunday afternoon zoom up the blue line placed me in Popotla with a warm springtime sun beating down.

The logo of the station is an Ahuehuete tree.  You can read about the significance of this tree to the area in the wikipedia Metro Popotla article.

As a side note, El Árbol de Tule (The tree of Tule), also an Ahuehuete, in the small town Tule in the Mexican state of Oaxaca has the widest trunk of any tree in the world.

Anyway, after disembarking I was injected with another routine dose of Mexico City street art – placating, pacifying and staving off any possible impending jitteriness of withdrawal.

Sacks of citrus pith and rind, the inevitable consequences of that other great soother – a refreshing and pulpy glass of vitamin C.

An open air train line runs through the precinct.  Methinks a relic of yesteryear, I didn’t see any locomotives rattling down the parallels of steel.

A Sunday afternoon game of basketball seems as good a way as any to whittle away the hours.

Once upon a time this project was regularly fuelled by OXXO coffee, at Bondojito for instance.  I would stop anywhere and everywhere for a steaming cup.  Thirteen pesos of pure dark joy.

I’ve since moved onto Arizona Iced Tea and I don’t mind giving them a plug – a regular refresher, quality quencher.

Today, however, I reverted to the former and it was while I drank, taking a reflective break that one of the English speakers that pepper the streets of Mexico City (I wrote about them in the San Lazaro post) wandered past.  He about turned and quick-fired verbatim ‘Hey! Are you a white boy?’, approached and uttered ‘eres gringo?’

Yes and no I concluded and that was the start of our chatter which led onto a tiger-backed photo shoot.

From there it was on to stare deeply into the eyes of a pink ostrich seeking counsel.  He advised me to call it a day.

Domingo en la tarde y después un viaje por la linea azul llegué a Popotla con el sol cálido de primavera brillando.

El logotipo de la estación es un árbol Ahuehuete.  Puedes leer sobre la importancia de este árbol al área en el articulo de Wikipedia sobre Metro Popotla.

Como nota lateral, El Árbol de Tule también un Ahuehuete, en el pueblo de Tule en el estado mexicano de Oaxaca es el árbol con el tronco más ancho del mundo.

Bueno, después de bajarme del tren la ciudad me inyectó con otro dosis de arte callejero para pacificar, aplacar y aplazar cualquier posibilidad inminente de histerismo de abstinencia.

Sacos de piel y cascáras citricos, la consecuencia inevitable de aquel otro gran apaciguador – un vaso refrescante y pulposo de vitamina C.

Una linea de ferrocarril al aire libre pasa por la zona.  Me parece que es un residuo ataño, no vi ninguna locomotora zumbando por las paralelas de acero.

Un partido de basquetbol parece una manera buena de pasar las horas.

Érase una vez, el café de OXXO dió pábulo a este proyecto, en Bondojito por ejemplo.  Paraba en cualquier lugar y por todos lados para tomar una taza caliente.  Trece pesos de alegría pura y obscura.

Ahora tomo té helado Arizona y no me molesta promocionarlo, me ha refrescado muchas veces, me quita la sed con regularidad.

Hoy, volvi al café y fue mientras tomaba el café y un descanso reflectivo que uno de los hablantes de inglés que andan por las calles de la Ciudad de México (Escribi sobre ellos en mi entrada de San Lazaro) me pasó.  Se dió la vuelta y rapidamente disparó ”Hey! Are you a white boy?  Me acercó y preguntó ‘¿Eres gringo?’

Concluí sí y no a sus dos preguntas y así empezo una conversación que terminó en una sesión de fotos con el fondo de un tigre.

De ahí seguí para mirar fijamente a un avestruz profundamente en el ojo pidiendo consejo.  Me aconsejó volver a casa.