Station / Estación # 160: Olivos

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I jumped back on a train after my visit to Tezonco, satisfied with the tacos and set off one further station down the line to Olivos.  Looming large, just a few blocks from the station is ‘El Cerro de las Minas’ (The Hill of Mines) so I set off towards it, determined to get a closer look.

Along the way I came across some vibrant street art, a sleeping dog and a friendly fellow roamer.  I could tell at 20 paces that he was inebriated, most likely from cheap fire water, and he asked me for 10 pesos but was happy enough to accept a few minutes of banter instead.

I reached the base of the hill and looked up and enjoyed the colours.  Some minutes later I turned around to continue my walk.  Right next to the mine entrance I noticed a nondescript building.  A hissing sound of a spray gun caught my attention and I peered inside – bright, colourful graffiti art on the walls.  What have I come across?

A pulquería!  In the most unlikely of places and with a killer view.  I wandered in and found out that vanilla or coffee pulques were the blends of the day or au naturel, if you will.  I had arrived at Pulquería Las Minas.  This is their facebook page.

It turned into a good hour or so, sipping my vanilla pulque which seemed to grow in the glass – thick and viscous – I wondered how I would ever get through it.  A few locals dropped by and I photographed some of the walls.  Ascending the hill used to be possible but now, according to one of my new acquaintances, the quasi-political group ‘Frente Popular Francisco Villa‘ permits it no more.  Why?  I don’t know.

Anyway, with a frothy pulque rolling around my belly I set on my way again and chose a route that took me past the group’s headquarters, it seems, with murals of revolutionaries in black and white.

A Lost parakeet and Crocodile street, blue skies and  colours a treat but none can beat taking a seat, resting my feet and guzzling a pulque in the afternoon heat.

Over. and. out.

Me subi a un tren después de mi visita a Tezonco, satisfecho con los tacos y viajé una estación más a Olivos.  Cerca y grande, a unas cuadras de la estación está “El Cerro de la Minas’ así me dirigi hacía alla, decidido a verlo de más cerca.

En el camino pasé arte callejero vivido, un perro durmiendo y un vago amigable.  Desde una distancia de 20 pasos sabía que estaba ebrio, probablemente de tomar aguardiente barato y me pidió 10 pesos pero se quedó contento solo con unos minutos de charla.

Llegué a la base del cerro y miré hacia arriba, disfrutando de los colores.  Unos minutos después me di la vuelta para continuar mi caminata.  Justo al lado de la entrada a la mina vi un edificio anodino.  Un sonido de siseo me llamó la atención y miré por dentro – arte brillante y colorido sobre las paredes.  ¿Qué había encontrado?

¡Una pulquería!  En un lugar muy inesperado y con una vista increíble. Entré y me enteré que pulques de vainilla y café eran los curados del día o natural si prefieres.  Había llegado a Pulquería Las Minas.  Esta es su pagina de facebook.

Pasé una hora buena, tomando mi pulque de vainilla que al parecer crecía en el vaso – grueso y viscoso- me pregunté cómo lo iba a terminar.  Llegaron unas personas y saqué unas fotos de las paredes.  Solía ser posible subir el cerro pero ahora, según uno de mis nuevos amigos, el grupo político ‘Frente Popular Francisco Villa‘ ya no lo permite.  Por qué?  No lo sé.

En todos casos con un pulque espumoso en mi panza continué vagando.  Elegí una ruta que me llevó al sede del grupo, al parecer, con murales de revolucionarios en blanco y negro.

 Periquita perdida, Cocodrilo avenida, calles muy coloridas pero todas vencidas por relajar con la mente a la deriva, los pies arriba en el calorcito del día, pulque en la mano querida por una estancia merecida en mi pulquería preferida.

Cambio. y.  fuera.

Over. and. out.

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Station / Estación # 159: Tezonco

th_IMG_8001Metro station Tezonco:  Station icon is a human skull.  I was ready to fill my own with come what may.  It was early Monday afternoon when I arrived and the streets were quiet. I arrived at the church to observe, inside and out;  a 6 point plan ‘how to be a saint’, papel picado fluttering against a puffy-cloud sky.

Next to the church – colourful carousel roosters, crimson crested.

I headed on through a bustling tianguis, keeping a steady stride, not lingering too much.

A dead dog with spewing innards lay lifeless in my path and wasn’t a great visual to confront.  Some Mexico City residents like to joke about ‘tacos de perro‘ (dog meat tacos) but  I had already worked up a hunger  and had spied well-patronised taco stands right next to the station so I didn’t let it deter me.

I sat down at a stand with a rotund woman at the helm and called up a couple of tacos, one arrachera and one al pastor. The result – the best tacos, on the street or elsewhere, I have had in a very long time here in Mexico City, perhaps getting close to the best ever.  Juicy succulent meat, 15 pesos a pop – highly recommended!  Get down to Tezonco Station.  Roam, wander, chomp, swallow, enjoy.

Estación de metro Tezonco.  El símbolo de la estación es una calavera.  Estaba listo para llenar la mía con lo qué sea.  Fue lunes por la tarde cuando llegué y las calles eran tranquilas.  Llegué a la iglesia para observar, por dentro y fuera; un plan de 6 puntos ‘cómo ser un santo’, papel picado revoloteando con un cielo de nubes acolchados de fondo.

Al lado de la iglesia – gallos coloridos de tiovivo, cresta de carmesí.

Seguí mi camino, pasando un tianguis lleno de movimiento.  Mantuve una zancada estable, sin entretenerme mucho.

Un perro muerto con sus entrañas derramando acostado en mi camino.  No fue una imagen placentero para enfrentar.  A  Algunos residentes de DF les gusta bromear sobre los tacos de perro pero ya tenía hambre y había visto unos puestos de tacos con mucha gente justo al lado de la estación así que no dejé que me disuadiera.

Me senté en un puesto con una mujer oronda al timón y pedí un par de tacos, uno de arrachera y el otro al pastor.  El resultado – los mejores tacos, en la calle o otro lugar, que he comido en mucho tiempo aquí en la Ciudad de México, tal vez acercando a los mejores de todos los tiempos!  Carne jugosa y suculenta, 15 pesos – altamente recomendados!  Vaya a Tezonco.  Vagar, recorrer, masticar, tragar, disfrutar.