Station / Estación # 89: Niños Heroes

Esta estación, Niños Heroes, toma su nombre en dedicación a los cadetes militares jovenes que fallecieron en la Batalla de Chapultepec durante la Guerra Estados Unidos – México (Intervención Estadounidense).

Una estatua de Eirene – Diosa griega de la paz, está cercita a una de las salidas de la estación.

Si solo humanidad conjunta pudiéra hacer caso al consejo.

El área alrededor de la estación es un distrito de tribunales.  La justicia es ciega, dice el símbolo (por lo menos).

El Centro Cultural Indianilla, en las cercanías de la estación, es actualmente el hogar de una exposición de Codex Mexico ‘Libros de Artista’.

Barriles apilados al cielo, una afirmación audaz de tener el mejor cabrito de México, un taller en un bus multicolorido y bicicletas esqueléticas.

Todo parte de la vista de la calle este Jueves.

Y después de la lluvia de la tarde también había mucho agua para empujar y barrer.

This station, Niños Heroes (Boy Heroes), takes its name in dedication of young military cadets who lost their lives in the Battle of Chapultepec during the Mexican-American War (First American Interevention).

A statue of Eirene- Greek goddess of peace, stands close to one of the station exits.

If only humanity combined in its entirety could heed the advice.

The area around the station is a court district.  Justice is blind, sayeth the symbol (at least).

The Indianilla Cultural Centre in the vicinity of the station is currently home to an exhibition from Codex Mexico on ‘The Art of the Book’.

Barrel drums stacked to the sky,  a bold claim to have the best goat in Mexico, a workshop housed in a multicoloured bus and bare bone bikes.

All part of the Niños Heroes streetscape on this particular Thursday.

And after the mid-afternoon deluge there was plenty of water to be pushed and swept away as well.

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Station / Estación # 88: Oceania

If nothing else, being Australian in Mexico City ensures that from time to time (understatement) conversation turns to a certain marsupial.

Lo and behold that certain marsupial – the kangaroo – lends its image to the station Oceania as its logo.

I set out to investigate.

Taking the customary station sign shot I notice a Eucalyptus tree in the background – another antipodean touch.

I find my stride and wander on.

Two red and bleary-eyed boxers (my breed of choice) manage to open their eyes just long enough to eyeball me in total sincerity and solemnity.

Soon enough I am amidst a bustling Tuesday Tianguis (street market) and a trio of musicians is in swing.

As melody and rhythm wend their way, infiltrating eardrums (euphonic!) and swirling mellifluously in cranial receptacles Jorge and brother make their acquaintance.

‘Rust is not crime!’ bellows a VW.  Inside the back window I notice a Federal Police jacket – the ultimate undercover vehicle?

And just what do we have here?

A garage full of coconuts!

However, the grey skys and descending globules of rain put an end to any notion of a tropical ambience so I take one final shot of some batteries and venture off to recharge my own.

Si nada más, ser australiano en la Ciudad de México asegura que de vez en cuando (subestimación) el tema de cierto marsupial se surge en conversación.

Aquel marsupial – el canguro – también presta su imagen como logo a la estación Oceania.

Me marcho a investiagar.

Mientras estoy tomando la foto habitual del letrero de la estación noto un árbol de eucalipto en el fondo – otro toque australiano.

Encuentro mi ritmo y sigo en el camino.

Dos boxers (mi raza predilecta) con los ojos enrojecidos logran abrirselos un momento para mirame en sinceridad y solemnidad total.

Poco después estoy en medio de un tianguis de martes y un trio de músicos se llenan el aire con sus melodias, infiltrando tímpanos (eufónico!) y girando melifluamente en el receptáculos del cráneo.

Mientras escuchaba conocí a Jorge y su hermano.

‘Herrumbre no es crimen!’ brama un VW.  Dentro de la ventana de atras veo una chaqueta de la policia federal –  el vehiculo undercover mejor?

¿Y qué tenemos aqui?

Un garage lleno de cocos!

Sin embargo, el cielo nublado y gotas de lluvia terminan la posibilidad de tener la noción de estar en un lugar tropical.

Por lo tanto tomo una foto final de un par de baterías y sigo a casa para recargar las mias.