Station / Estación # 138: Pantitlan

El conteo regresivo ya empezó.  Bienvenidos a las últimas diaz estaciones.

Después de terminar la linea 4 ayer, hoy terminé dos más, de hecho tres (podría haber sido cuatro!)

De una vez.

Es porque hoy me fui a Pantitlan que es una estación del fin (o principio) de las lineas 1, 5, 9 y A

Leiste bien!  Cuatro lineas en una sóla estación.  Sin rival en el sistema.

Por lo tanto, las lineas 5, 9 y A ya son hechas.  Tengo una visita pendiente por la linea 1.

Alojando todas estas lineas, como probablemente puedes imaginar, la estación es gigante.  Según Wikipedia es una de las estaciones más grandes del mundo y no estoy soprendido.

La he cruzado por completo para cambiar de linea demasiadas veces.  Llevete algo para comer.

Hoy fue, tal vez, mi visita numero 20 a la estación pero la primera vez que sali al exterior desconocido.

Y qué día para hacerlo.  El tiempo lluvioso se continua en la Ciudad de México y justo cuando llegaba, un diluvio tremendo también estaba llegando a la tierra sagrada – el tipo de lluvia que transforma charcos chiquititos a lagos largos instantáneamente.

Esperé un momento arriba en una escalera para armarme de valor para empaparme.  Entonces entré a las calles.

Fuerzas meteorológicas presentaron el catalizador – oscilación entre llovizna y diluvio – por lo qué resulto a ser un gran juego de vacilación por mi parte; vagar un poco y buscar refugio cuando y donde podía.

Gente de la ciudad hacía lo que necesitaba o quería hacer, impedida o no, con protección de la lluvia o sin.

En un momento de refugio, un gallo con bigote paso y se presentó fotográficamente por posteridad.

Payasos también encontraron refugio.  Perros vagabundos eran perros mojados y trabajadores vestidos de amarillo intentaron fregar todo.

Congestión y pluviosidad, enemigos naturals del flujo de vehículos, coagularon el tráfico.

Estaba admirando un chicken bus, aquellos gran buses, dignos y leales, de Centroamérica, repleto con adorno evangélico cuando otro bus llegó a mi lado.  El conductor sacó su cabeza por la ventana y sin demora posó con su credencial de manejar como si fuera un oficial del FBI trabando en un caso (suyo).

Llegué al lado opuesto de la estación de donde había empezado.  Esaba mojado y no me importaba ni una jota, nada.  Miré a un balde de paraaguas en venta, sus mangos señalando a los origenes de aquel gran fuente de vida y me murmuré ‘rarezas superfluas’.

Entré a la muchedumbre de la estación y desaperecí a aún más anonimato para volver a casa

Te dejaré con esto, una foto publicado en media social ayer por STC Metro con este texto:

Dentro de las instalaciones toma a tus niños de la mano y no permitas que corran en el andén, gracias…!

Let the countdown begin.  Welcome to the final ten stations.

After knocking off the light blue line yesterday, today I went one, make that two (could have been three) better.

In one fell swoop.

That’s because today I set out for Pantitlan which is a terminus stations for lines 1, 5, 9 and A.

That’s right!  Four lines in one station.  Unparalleled in the system.

So, lines 5, 9 and A are now ticked off.  I have one pending visit on line 1.

Housing all these lines, as you can probably imagine, the station is ginormous.  According to Wikipedia it is one of the largest stations in the world and I am not surprised.

I have crossed it in its entirety too many times to change lines.  Pack a lunch for the traversal.

Today was perhaps around my twentieth visit to the station but my first time time to venture out to the unknown exterior.

And what a day to do it.  The wet weather in Mexico City continues and just as I was arriving a damn dandy deluge was being delivered, the kind that renders piddly puddles instantaneous lapping lakes.

I perched a moment at the top of a staircase and steeled myself for imminent saturation and then I was away.

Meteorological forces presented the catalyst – oscillation between drizzle and deluge – for what turned out to be a great game of vacillation on my part; wander some and seek shelter when and where I could.

City folk went about whatever they needed, felt or wanted to go about, hindered and not, rain protected or sans.

In one moment of refuge, a mustachioed Jose swayed by and photographically presented himself for posterity.

Clowns found shelter too.  Wandering dogs were wet dogs and canary clad workers tried to mop it all up.

Congestion and precipitation, natural enemies of vehicular flow, coagulated the traffic.

I was admiring a chicken bus, those great stalwarts of Central America, replete with evangelical adornment when another bus pulled up by my side.  The driver poked his head out the window and promptly posed with his driving accreditation as though I was an FBI officer on a case (his).

I made it to the opposite side of the station to where I started.  I was wet and I didn’t give a fuck.  I looked at a bucket full of umbrellas for sale, their handles pointing to the origins of that great source of life and I mumbled ‘superfluous oddities’ to myself.  I like an occasional drenching.

I dawdled back into the station crowds and disappeared into further anonymity to make my way home.

I’ll leave you with this, a photo published on social media yesterday by the STC Metro with this caption:

Inside the station hold your children by the hand and don’t allow them to run on the platform, thank you….!

Station / Estación # 130: Tacubaya

Estación de Metro Tacubaya; coyuntura de tres lineas, gigante tremendo de inteligencia estructural, obra maestra de arquitectura e ingeniería.

Y por afuera todo se presenta al frente de ti, de me, de todos.  Una corazonada, destino y un poquito de fe te llevarán a tu lugar de destino.

Revelación de contradicciones; cúpula eclesiástica sobre domo atras de un muro adoquinado (reliquia del pasado), autopistas elevadas suben por arriba – la fuerza combinada de hombre y maquina (un asentimiento al futuro).

Un mapa, útil de vez en cuando.  La ciencia y proceso de todo – cartografía, el museo nacional está, didacticismo emparedado.

En el medio, la señal de paz, si algo (hablando conceptualmente, la noción más alta) merece un pedestal es esta.

‘Cuando el poder del amor supere el amor al poder el mundo conocerá la paz’.

Gracias Jimi.

Al pasar de linternas chinas encontré el árbol de chicle.

Masticar, masticar, más, más y más.

Extraigalo de las profundidades de ahogamiento de tus jugos salivosos, cruce al otro lado de la ciudad si sea necesario y deje que se endurece justo aqui en la corteza del árbol.

Volvi a la meca de pasajeros del oeste y los peregrinos ya habían llegado las masas.

La hora de pico en flujo denso, grueso, viscoso.

No es mexicano pero abrazado y frecuentado por tanta gente para justificar ubicuidad en el metro sagrado, Domino’s está en el juego.  ‘Reinventamos nuestra pizza.’ ¿Y eso qué significa?’

Mascar, mascar, mascar – 20 pesos a cero en doce y medio mordidas y tragos.

El flujo continua, evite coagulación a toda costa.  Y se va.

Adios Tacubaya.

Cuida tu cráneo.

Metro Station Tacubaya; bustling juncture of three lines, tremendous behemoth of architectural and engineering constructional nous.

And all around it lays out before you and I and many.  A hunch, fate and a pinch of faith will take you to your destination.

Revelation of contradictions;  ecclesiastical cupola upon dome behind a cobbled wall (relic of the past), elevated expressways rise above – the almagamated force of man and machine (a nod to the future).

A map, of use from time to time.  The science and process of it all – cartography, the national museum stands, walled didacticism.

In the midst, the sign of peace, if anything (conceptually speaking, the highest notion) deserves a pedestal it is this.

‘When the power of love overcomes the love of power, the world will know peace.’

Thanks Jimi.

Through Cantonese lanterns and I found the tree of gum.

Masticate, masticate, more, more and more.

Extract it from the drowning depths of your salivary juices, cross town if you have to and let it harden right here.  Now you’re barking up the right tree.

I returned to the commuter mecca of the west and hadn’t the pilgrims arrived.

Peak hour in dense, thick, viscous flow.

Hardly Mexican but embraced and patronized by enough folk to warrant hallowed metro ubiquity, Domino’s is in the game. ‘We reinvented our pizza’.  Whatever.

Munch, munch, munch – twenty pesos to zero in twelve and a half bites and swallows.

Flow continues, avoid coagulation at all costs. Off and away.

Goodbye Tacubaya.

Keep your skull sharp.

Station / Estación # 119: Puebla

The regular propulsion of the metro northward from Tasqueña delivers me intact to the juncture of Chabacano where I change lines and veer to the east.

Alighting at Puebla, the endless, peak hour ceaseless click-clacking of the turnstiles, (the three peso privilege in, the whole other wide world out) déjà vu washes over me.

It doesn’t occur to me forthwith but gradually it dawns on me that the immense similarity of the layout of the station to the neighbouring Ciudad Deportiva is what has triggered the sensation.

Outside it is the regular oxymoronic smorgasbord of miscellany.

The consistent (yet different) and erratic mishmash of the streets.

Anything catch your attention?

La propulsión normal del metro en dirreción norteña de Tasqueña me entrega intacto a la coyuntura de Chabacano donde cambio de linea y me giro hacia el este.

Bajando en Puebla, los chasquidos interminables y incesantes de los torniquetes (el privilegio de tres pesos para entrar, el otro mundo entero por fuera) una sensación de déjà vu me invade.

No me ocurre inmediatamente pero gradualmente me doy cuenta que es la semejanza inmensa del trazado a lo de la estación vecina Ciudad Deportiva que ha cuasado la sensación.

Afuera es la diversidad regular oximorónico de miscelánea.

El batiburrillo consistente (pero diferente) y errático de las calles.

¿Te llama la atención algo?

 

Station / Estación # 110: Jamaica

¿Qué pensamientos y visiones rebotan alrededor de tus cavidades craniales cuando ‘Jamaica’ entra a tu mente?

¿Kingston? ¿Bahía Montego? ¿Bob Marley? ¿Críquet? ¿Red Stripe?

Bueno, también es el nombre de una estación del metro.

Toma su nombre del mercado cercano que especializa en flores.

Durante la visita me chocaron con unas lluvias fuertes, algo que seguramente va a ser más común mientras más que acercamos a la estación lluviosa aqui en la Ciudad de México.

Sin duda habría causado el descenso a la muerte empapada de una tarta errante y crujiente de frambuesa que vi.

Favor de NO estacionarse.  De lo contrario se llamara A LA GRUA.  ¿Te quedas claro?

¿Una águila vuele a un cactus pero dónde está la serpiente?

¿Qué es un telefono público inteligente?

El edificio del sindicato de trabajadores de metal está situado solidamente.  En ladrillos y mortero.

El restaurante Titanic.  ¿ Qué sera su destino último?

Y en el mismo área, de nuevo, un siglo después, hielo.

Hielo Iglu.  ‘Jamas tocado por las manos de hombre.’

Finalmente, un chasquido calamitoso de relámpago hizo caer una rama pesada de un árbol y decidí irme de vuelta a la seguridad caótica del metro.

 What thoughts and visions ricochet around your cranial cavities when ‘Jamaica’ volleys to mind?

Kingston?  Montego Bay?  Bob Marley?  Cricket?  Red Stripe?

Well, it just so happens that Jamaica is a metro station too.

It takes its name from the nearby market which specialises in flowers.

During the visit I got caught up in some pretty heavy rain, something that is surely set to become more routine during the project as we close in on the commencement of the rainy season here in Mexico City.

No doubt it would have caused the crisp errant raspberry tartlet that I spied to descend into a  soggy demise.

Please don’t park here.  On the contrary we’ll CALL A CRANE. Got it?

An eagle swoops down to a cactus but where’s the snake?

What is an intelligent public phone?

The Mexico City Metal Workers’ Syndicate stands sturdily.  In bricks and mortar.

The Titanic restaurant.  What will be its ultimate fate?

And in the same vicinity again, a century on, ice.

Igloo Ice.  ‘Never touched by the hands of man.’

Finally, a calamitous crack of lighting sent a heavy tree branch crashing to the ground and sent me scurrying back to the chaotic safety of the underground.

Station / Estación # 74: Patriotismo

With a certain spring in my step I alighted at Patriotismo ready to tackle, with all vigour and zeal, station number 74!

Normally not such a conspicuous numeral, the number 74 in this project represents reaching the HALFWAY POINT in this none too small endeavour.

So, after wandering past some more attractive street art and a pensive elderly hombre taking some time out on a street corner – I like that about Mexico City, despite all the hustle and bustle and urban insanity you can often find a moment or place of quietude- I stumbled across a pulque (fermented agave cactus juice) bar and thought ‘fuck it, I deserve a pulque, I’m going in.’

Well, today ‘Pulqueria La Pirata’ (The Pirate) had oatmeal, lemon, pistachio, mango and guava concoctions on offer (pulque doesn’t keep well, drunk fresh daily) so I called up a mango one and sat down for my own moment of pensiveness.

As I rested my wander-weary frame and let the viscosity of it cascade down my thoat- mucus-like, throat, esophagus, stomach, nasal canal?- I reflected back on the first half of the project ( and the other ruminations that just arrive anyway).

With the jug of pulque under the belt, splashing about in the belly, it was back to the streets – to enamour takes time,halfway through, I can report that they (the streets) have won me over.

That’s it for Patriotismo! Looking forward to hearing from you in the second half of the project!  Any comments most welcome!  Cheers!

Report on the second quarter (which completes the first half) of the project coming soon(ish)!

Con un paso lleno de alegría bajé en Patriotismo listo para enfrentar, con todo vigor y zelo, estación numero 74!

Normalmente este número no es tan notable pero en este proyecto representa el alcance del punto medio en este esfuerzo muy grande.

Por lo tanto, después de pasar más arte callejero atractivo y un hombre viejo perdido en pensamiento en la esquina de una calle – me gusta que en el DF, a pesar de toda la prisa y locura urbana, de repente puedes encontrar un momento o lugar de tranquilidad- llegué a una pulquería por casualidad y pensé ‘ Fuck it!  Merezco un pulque, voy a entrar.’

Bueno, hoy ‘Pulquería La Pirata’ tenía pulque de avena, limón, pistache, mango y guayaba así que pedí uno de mango y me senté para tomar mi propio momento de pensamiento.

Mientras descansaba mi cuerpo fatigado y dejaba que la viscosidad del pulque cayera por mi garganta – como mucosidad, garganta, esófago, estómago, canal nasal? – reflexioné sobre la primera mitad del proyecto ( y otras rumiaduras que llegan a la mente).

Con una jarra de pulque ya tomada y salpicando en la panza volví a las calles.  Enamorarse necesita tiempo, al llegar al fin de la primera mitad del proyecto, puedo decir que ellas (las calles) me han conquistado.

Eso es todo por Patriotismo!  Con ganas de recibir sus comentarios en la segunda mital del proyecto.  Saludos!

Reportaje del segundo cuarto (que termina la primera mitad) del proyecto pronto!

Station / Estación # 61: Ciudad Deportiva

Ciudad Deportiva es más de lo qué insinua su nombre.

‘Arreglame’ dice el pesero, ‘Puedo irme por unos caminos más!’

‘Y me quedan una abundancia de lavados tibios y enjuagues frios.  Por qué me discriman por mi edad y me dejan aqui en la calle? dice la lavadora antigua.

Posters de los toros adornan la pared de una chatarrería.  Cruel a los toros – sin duda pero se queda algun encanto de tradición?

Aguanta viejito amigo.

¿Es candidato izquierdista Obrador la respuesta?

‘No importa,vamos a continuar a hacer malabarismos en todos casos’ dicen Canobito y Merolin.

Ciudad Deportiva – not just a Sporting City in decline.

‘Spruce me up’ says the bus, ‘I can bump, shake, rattle and roll down a few roads yet!’

‘And I’ve got warm washes and cool rinses aplenty left in me you ageist bastards!  Why you leave me here on the street, book, cover, all that’ chimes in the old washing machine.

Bullfighting posters adorn a junkyard wall.  Cruel to the bulls – sure but does an allure of tradition remain?

Hang in there old boy.

Is leftist presidential candidate Obrador the answer?

‘We’ll keep juggling all the same’ say Canobito and Merolin.

Station / Estación # 36: Chilpancingo

Me bajé en Chilpancingo para hacer otra caminata más.

Arte callejero, como casi siempre, está.

Absolut Vodka siempre está hablando de Absolut no sé qué en su propaganda.  En las calles alrededor de Chilpancingo saqué una foto de una bicicleta convertida justo pegado con uno de sus propagandas- Absolut Yuxtaposición.

Chilpancingo está dentro del territorio de ecobici, el sistema de transporte colectivo y amigable al medio ambiente.

Una fuente y jardincito dan un toque de belleza y la escuela Montesorri de la Condesa provee el sistema de educación alternativo.

Alighted in Chilpancingo to set out on yet another wander.

Street art, as it almost invariably is, is present.

Absolut Vodka is always going on about absolut this and absolut that in its marketing approach.  In the streets around Chilpancingo I got a shot of a converted bicycle right up against one of their advetisments- Absolut Juxtapositon.

Chilpancingo is within ecobici territory, Mexico City’s collective and environmentally-friendly transport scheme.

A nice little fountain and garden provides some swank, Montessori the alternative educational approach.