Station / Estación # 139: San Joaquin

Street-side sozzled and jauntily jovial.

A trio of weathered chaps.

Loyal canine companion in toe, master of the perfectly endearing nuzzle.

That was my greeting right at the exit of metro San Joaquin, a perfect introduction to the varied hues of the surrounds.

In the severest earnestness I could muster, I delved into the streets to take it all in.

At one stage I did some disused railway track walking, balancing on the steely outstretched roll with reckless abandon.

Then I backtracked and wound myself to the high perimeter walls of Modelo Brewery, producer of numerous ales, lagers and the like but most famously, of course, Corona.

The slogan ‘From where you’d rather be’ is used to promote the crown of the chest.  As you can see in the commercial, the setting is all very idyllic.

However, the reality is that it probably actually comes from right here, amidst the grit and grind of urban DF.

Disingenuous advertising, who’d have ever thunk it?

 

On I went, passing by the this and the that of today’s perceived urban reality.

Not far past the ‘Clinica del dolor’ (Clinic of Pain) and ‘El Tio’ (The Uncle) grocery I completed my circumferential unraveling and celebrated it in a fine frenzy of taco bliss.

At just 10 pesos for the order of these five ‘taquitos’ (little tacos) nobody was being taken to the cleaners.

Thank you, burp and on my merry way.

Borrachos en la calle y completamente contentos.

Un trio de cabelleros curtidos.

Compañero canino leal también está,  maestro de acariciar con su hocico.

Eso fue mi recepción justo a la salida del metro San Joaquin, una introducción perfecta a los matices variados de los alrededores.

Con el entusiasmo más serio que me podía encontrar por dento empecé a investigar las calles.

En una etapa de la visita caminaba sobre unas vias abandonadas de ferrocarril, manteniendo equilibrio sobre la linea larga de acera como no tuviera ni un problema en todo el mundo.

Entonces volví por atrás y llegué a las paredes altas del perímetro de Cervecería Modelo, productor de varios cervezas pero más famosamente, por supuesto, Corona.

Se usa el eslogan ‘From where you’d rather be’ (De dónde tú preferías estar) para promocionar la joya de la empresa.  Como puedes ver en la comercial el lugar es muy idílico

Sin embargo, la realidad es que probablemente viene de aqui mismo, entre todo lo qué es el urbano DF.

Publicidad falsa, quién la habriá pensado?

  Segui en el camino, pasando este y eso, lo qué es la realidad percibida urbana de hoy.

No muy lejos de la ‘Clinica del dolor’ y ‘Abarrotes El Tio’ terminé mi vago circunferencial y lo celebré en un frenesí maravilloso de tacos.

Al precio de 10 pesos por un orden de cinco de estos taquitos no se puede quejar absolutamente nada.

Gracias, erupto y sigo en el gran camino de alegría.

Station / Estación # 133: Auditorio

‘The land is generous.  There is enough for everyone.  Together we advance.’

WINSTON CHURCHILL, plaque near Auditorio Metro Station

Not far off five hundred years ago the Spanish, led by Hernán Cortés, conquered Tenochtitlan, the capital of the Aztec Empire.

Since that conquest, the painful birth of the mestizo people (see Tlatelolco), Mexico has continued to receive immigrants from far flung parts of the world.  Read all about it here.

In a not incongruous way, around Auditorio Metro Station, the world, in various guises comes to Mexico – to mingle.

A replica of the Korean shrine where the Korean declaration of independence was read hides tranquilly in a far (eastern?) corner of Bosque de Chapultepec.

On the other side of the high fence, Pancho Villa, Mexican revolutionary hero, cries ‘see you in 2010′ and an abseiler descends in an advertisement for Chihuahua’s wondrous Barranca del Cobre (Copper Canyon).

The British, as they are wont to do, make their presence felt.

A statue of Winston Churchill, with an accompanying plaque referred to in this post preamble, boldly stands.

Lord Byron receives the honour of a street name.

She walks in beauty, like the night
Of cloudless climes and starry skies;

Of course, that Dutch beer is there – in gigantic billboard grandeur, somewhat akin to its worldwide market penetration.

I wandered into the ‘Centro Asturiano de México’ founded by immigrants from the Spanish autonomous region of Asturias in 1918.

There is currently a painting exhibition by Mexican artist Arturo Miranda Videgaray and a photography exhition by Juan Illescas.

Another cultural mesh.

I wandered on, marveled and wondered a moment at MP System‘s contraption (The future of parking now – so they claim), stopped to smell the roses and take in this catchy billboard sign.

SABROSA

(In English Tasty)

Not a bricklayer’s catcall, a Portuguese city.

We have hotels there and all over the world.

Ruben Dario, the great Nicaraguan poet, also gets a street.

I made it around to the showpiece of the area and the station’s namesake Auditorio Nacional (National Auditorium).  As you can see from the photographs of the extensive walk of fame, numerous illustrious international and Mexican acts have graced the arena.

A real treat, an extensive photography collection of a who’s who of the rock and pop world by photographer Ebet Roberts awaited.

Photos of photos is a kind of weird subject area but I couldn’t stop snapping away.  I don’t think the subjects need much introduction.

A good photo can give people a deeper dimension of an artist and their music.’  EBET ROBERTS

Contented with a photographic fix of rock ‘n roll royalty I paced on.

Past humongous Mexican flags, the National Dance Company, a cultural centre, metallic folk hand in hand, errant empty liquor bottles and save Wirikuta graffiti.

I pondered this vast menagerie of collected cultures as I started to wander up towards Los Pinos, the Mexican president’s official residence.  Security put a halt to that idea.

I about turned and entered Bosque de Chapultepec.

After all these glimpses and snippets from abroad it was a nice surprise to be reminded by an outdoor exhibition of two of Mexico’s greatest gifts to the world; chocolate and vanilla.

The world comes to Mexico.  Mexico goes to the world.

To sweet tooths, ice cream lovers et al. of this world I am sure that means a whole let more than everything else I’ve written.

HECHO IN MEXICO.

MADE IN MEXICO.

TO THE WORLD.

GRACIAS MÉXICO.

‘La tierra es generosa.  Hay suficiente para todos.  Juntos vayamos adelante.’

WINSTON CHURCHILL, placa cerca del metro Auditorio

Hace casi quinientos años los españoles, encabezado por Hernán Cortés, conquistó Tenocnhtitlan, la capital del imperio aztec.

Desde aquella conquista, el doloroso nacimeinto del pueblo mestizo (ve Tlatelolco), la llegada a inmigrantes de todas partes del mundo a México ha continuado.  Lee sobre el tema aqui.

En una manera no tan diferente, alrededor del metro Auditorio, el mundo, en varias apariencias, viene a México – para mezclarse.

Una copia del pabellon coreano donde la declaración de la independencia coreana fue leida se esconde en un rincón lejano (¿del este?) del Bosque de Chapultepec.

Por el otro lado de la cerca alta, Pncho Villa, heroé revolucionario mexicano, grita ‘Nos vemos en 2010′ y un hombre haciendo rappel desciende en un una publicidad por la asombrosa Barranca del Cobre de Chihuahua.

Los Británicos, como tienen una tendencia de hacer, hacen que se siente su presencia.

Una estatua de Winston Churchill, acompañada a una placa a que referi en el preámbulo de esta entrada, adopta una postura audaz.

Lord Byron recibe el honor del nombre de una calle.

Camina en belleza, como la noche

De climas despejadas y cielos estrellados

Por supuesto, aquella cerveza holandesa está – en grandeza gigantesca de un cartel, algo parecido a su penetración del mercado mundial.

Entré al ‘Centro Asturiano de México’ fundado por inmigrantes de la región autónoma española de Asturias en 1918.

Actualmente hay una exposición de pintura por el artista mexicano Arturo Miranda Videgaray y una exposición de fotografía por Juan Illescas.

Otra mezcla cultural.

Segui en el camino, admiré por un momento el sistema de estacionamiento de MP System (el futuro de estacionamiento ahora – dicen), paré a oler las rosas y leer este letrero chistoso:

SABROSA

No es un piropo de albañil.  Es una ciudad portuguesa.

Tenemos hotels ahí y en todo el mundo.

Ruben Dario, el gran poeta nicaragüense, también tiene su calle.

Llegué al lugar más importante del área y lo qué da su nombre a la estación – el auditorio nacional.  Como puedes ver de las fotos de la caminata de fama, artistas ilustres internacionales y de México han realizado sus espectáculos ahí.

Una colección de fotografía extensiva de personajes grandes del mundo de rock ‘n roll por Ebet Roberts me esperó.  ¡Qué suerte!

Fotos de fotos es un tema un poco extraño pero no pude parar de tomar fotos.  No creo que los músicos de las fotos necesitan introducción!

Una buena foto puede conseguir que la gente adquiera una dimensión más profunda del artista y de cómo es su música.

EBET ROBERTS

Contento con un buen dosis de la realeza del mundo de rock ‘n roll continué.

Pasé banderas mexicanas enormes, la compañia nacional de danza, un centro cultural, gente metálica mano a mano, botellas vacias de licores y grafiti de salvar Wirikuta.

Estaba pensando de esta gran diversidad de culturas mientras empecé a caminar hacia Los Pinos, la residencia oficial del presidente mexicano.  Seguridad paró esta idea.

Di la vuelta y entré a Bosque De Chapultepec.

Después de todas estas miradas y pedazos del extranjero fue una buena sorpresa que una exposición al aire libre me recordó de dos de los mejores regalos mexicanos al mundo; chocolate y vainilla.

El mundo viene a México.  México va al mundo.

A los golosos y amantes de helado de este mundo estoy seguro que eso significa mucho más que todo el resto que he escrito.

HECHO IN MEXICO.

AL MUNDO.

GRACIAS MÉXICO.

Station / Estación # 130: Tacubaya

Estación de Metro Tacubaya; coyuntura de tres lineas, gigante tremendo de inteligencia estructural, obra maestra de arquitectura e ingeniería.

Y por afuera todo se presenta al frente de ti, de me, de todos.  Una corazonada, destino y un poquito de fe te llevarán a tu lugar de destino.

Revelación de contradicciones; cúpula eclesiástica sobre domo atras de un muro adoquinado (reliquia del pasado), autopistas elevadas suben por arriba – la fuerza combinada de hombre y maquina (un asentimiento al futuro).

Un mapa, útil de vez en cuando.  La ciencia y proceso de todo – cartografía, el museo nacional está, didacticismo emparedado.

En el medio, la señal de paz, si algo (hablando conceptualmente, la noción más alta) merece un pedestal es esta.

‘Cuando el poder del amor supere el amor al poder el mundo conocerá la paz’.

Gracias Jimi.

Al pasar de linternas chinas encontré el árbol de chicle.

Masticar, masticar, más, más y más.

Extraigalo de las profundidades de ahogamiento de tus jugos salivosos, cruce al otro lado de la ciudad si sea necesario y deje que se endurece justo aqui en la corteza del árbol.

Volvi a la meca de pasajeros del oeste y los peregrinos ya habían llegado las masas.

La hora de pico en flujo denso, grueso, viscoso.

No es mexicano pero abrazado y frecuentado por tanta gente para justificar ubicuidad en el metro sagrado, Domino’s está en el juego.  ‘Reinventamos nuestra pizza.’ ¿Y eso qué significa?’

Mascar, mascar, mascar – 20 pesos a cero en doce y medio mordidas y tragos.

El flujo continua, evite coagulación a toda costa.  Y se va.

Adios Tacubaya.

Cuida tu cráneo.

Metro Station Tacubaya; bustling juncture of three lines, tremendous behemoth of architectural and engineering constructional nous.

And all around it lays out before you and I and many.  A hunch, fate and a pinch of faith will take you to your destination.

Revelation of contradictions;  ecclesiastical cupola upon dome behind a cobbled wall (relic of the past), elevated expressways rise above – the almagamated force of man and machine (a nod to the future).

A map, of use from time to time.  The science and process of it all – cartography, the national museum stands, walled didacticism.

In the midst, the sign of peace, if anything (conceptually speaking, the highest notion) deserves a pedestal it is this.

‘When the power of love overcomes the love of power, the world will know peace.’

Thanks Jimi.

Through Cantonese lanterns and I found the tree of gum.

Masticate, masticate, more, more and more.

Extract it from the drowning depths of your salivary juices, cross town if you have to and let it harden right here.  Now you’re barking up the right tree.

I returned to the commuter mecca of the west and hadn’t the pilgrims arrived.

Peak hour in dense, thick, viscous flow.

Hardly Mexican but embraced and patronized by enough folk to warrant hallowed metro ubiquity, Domino’s is in the game. ‘We reinvented our pizza’.  Whatever.

Munch, munch, munch – twenty pesos to zero in twelve and a half bites and swallows.

Flow continues, avoid coagulation at all costs. Off and away.

Goodbye Tacubaya.

Keep your skull sharp.

Station / Estación 126: San Pedro De Los Pinos

Bueno, aqui está.

24 horas más tarde que había anticipado (ve Hidalgo – ayer) llegué, al suroeste supongo, a San Pedro De Los Pinos.

Qué quería San Pedro en el bosque de pinos no te podría decir.

Puede que eso se quedará como enigma conífero.

Por alguna razón cuando me sumergo a las profundidades inmensas de la linea naranja, (la linea más profunda) viajar a mi destino elegido y bajarme un capricho me invade.

Un momento estaré caminando con calma con todos los demás pasajeros, entonces, con varios momentos de pensamiento en la escalera mecánica inminente, encuentro que en lugar de eso estoy subiendo una escalera empinada.

Entonce otra.

Y después sigue otra más.

Por fin, me retiro, resoplando, a la asistencía mecánica.

Finalmente en el aire libre y ‘OPEN SESAME!’, toda la banda está – Archibaldo, Elmo, Abelardo Montoya, Óscar el Gruñon.  (así me enseña wikipedia)

¡El Conde Contar!  Uno. Dos. Seis.

Tacos de Canasta, montados en bicicleta, por una esquina. Trago dos – frijoles y papas.

¿Por qué no?

Los motos de Pizza Hut estan.

Se ven brillantes, listos para ir.  ¿Así que, cuál?  ¿Sin pedidas o conductores?

Una mujer se viene al foco – ‘¿Hay un metro por aqui?’

‘Mira, estoy bastante capacitado para responder’ (discurso extendido).  Bueno, no.

De hecho, ella instigó una charla prolongada.  Yo, el papel menor a sus chanzas.

Por casualidad encontré un poco de arte callejero vibrante.  Suerte, debe ser.  Augurios olfatorios no hay.

¿O orgullo perceptivo?

Un viejo hace comentario.

En este proyecto he estado en una buena cantidad de mercados de la Ciudad de México.  Sé como son.

Bueno, este mercado, con el mismo nombre de la estación, me soprendió.

Es un mercado raro que ofrece comida japonesa y una parilla argentina auténica.

Consideré, pensé.  Fuera de vista, fuera de mente (lógica defectuosa).

Afuera de nuevo – una foto de la iglesia pero me atrajó otra vez.

De hecho había estado pensando sobre un filete de bistec hace poco.

Hace mucho tiempo que no como eso.

Y si los van a servir a un buen precio en el ambiente de un mercado quién soy yo para resistir?

Esfuerzo excesivo de la mandíbula no fue necesario.  Suave como mantequilla.

¿Y Qué manera mejor existe para empezar el proceso de digestión que un vaso de mango complementado perfectamente con el jugo de un limón?

Volví a la estación.

¡A veces parece que estas cosas se escriben solas!

¡Las traducciones no siempre son tan faciles!  Lectores en español, espero que entienden!

Well, here it is.

Twenty four hours later than I had otherwise anticipated (see Hidalgo – yesterday) I made it, southwest-ish I guess, to San Pedro De Los Pinos.

Saint Peter of the Pine Trees.

What business Saint Peter had out in the pine woods I couldn’t tell you.

That may well remain an unsolved coniferous conundrum.

For some reason when I submerge to the immense depths of the orange line, (the deepest line) travel along to my chosen destination and disembark, a caprice overtakes me.

One moment I’ll be walking along calmly with everyone else, and then, with several moments of escalator pensiveness imminent, I find that I am instead rapidly ascending, with all force, a steep flight of parallel stairs.

Then another.

And then yet another looms.

Finally I retreat, huffing and puffing, to mechanical assistance.

Third time lucky.  NO.  Three’s a crowd.

Anyway finally in the open air and ‘OPEN SESAME!’, the whole gang is there – Grover, Elmo, Big Bird, Oscar.

The count!  One. Two. Six.

Tacos de Canasta, basket-bound, bicycle-mounted, on a corner.  Gulp a couple down (beans (frijoles) and potatoes (papas)).

Why not?

The Pizza Hut bikes are there.

They look shiny, ready to go.  So, which?  No orders or no drivers?

A woman drifts into focus – ‘Is there a metro station near here?’

‘Look, I’m well qualified to answer’ (extended spiel).  Well, no.

Actually she instigated prolonged parlance. I played mere second fiddle to her batty banter.

I chanced upon some vivid street art.  Perchance, must be.  Olfactory omens permeate not.

Or perceptive pride?

Old chap commentates.

In this project and beyond I’ve been in my fair share of Mexico City markets.  I kind of know what to expect.

Well, this one, namesake of the station, threw up a curve ball.

It’s a rare DF market that proffers Japanese fare or an authentic sit-down Argentine grill.

I considered, pondered, deferred.  Out of sight, out of mind (flawed logic).

Outside again -snap of the church but I was drawn back in.

I’d actually been thinking about a steak very recently.

It’s been a good, good while sans said.

And if they are going to serve them up at a reasonable price in a market atmosphere who am I to resist?

Excessive mandibular exertion not required.  Buttery plush.

And what better way to turn the digestive wheels into motion than with a cup of mango optimally offset with the pure juice of lime?

Return self to sender.

Well, sometimes these things just seem to write themselves.

Unfortunately translations do not!

The quality control guy has already knocked off so straight through it goes.

Station / Estación # 121: Tacuba

In the wake of treading through the boneyards and beyond of Panteones on Saturday afternoon I felt I still had adequate kindling in my energy reserves to spark another visit so I zipped one stop down the line to Tacuba to make it a dual visit day.

One spark and see where it spreads; a wildfire, burning and engulfing flames, fanned by the dualistic crucial components.

Still on the interior of the station a series of paintings from Mexico City painter Rich Arnauda entitled ‘NANTLI’, which means mother in Nahuatl, flared up the visit.

Then outside wandering through I stopped to chat to Ernesto, working away at the collection of recyclable plastic bottles – yield just over five pesos (40c) a kilo.

The ‘Inspector de Culitos’ (Arse Inspector) opposite goes on with his work too – static insatiable travail.

Charros Condenados Frijoles.  Condemned Mexican Horsemen Beans.

Fancy a can?

I felt my energy waning a little so I slid into the cantina ‘El Arsenal del Ferrol’ to rest a while and revel in the bar kicks and tall tales of a suburban dive.

I emerged renewed and contented.

Imagine not being able to afford your water bill only to have your dignity further kicked into subterranean shame by bold yellow stickers pronouncing it to the world.

Further on there was a blend of tea available for whatever ails you.  Cure all your ills.

I opted for some chocolate instead.

After sidling past an image of Che, epitome of the new man, I came across my old friend who not only resembles old Ernesto but espouses similar politics as well.

Look familiar?  Well, to me – yes!

My revolutionay artisan friend from the Cuitlahuac visit a few months again made a sequel cameo ably supported by a new wingman.

Finally I bade my farewell and shuffled off with some new crafts (purchased and gifted) in the hand,  beer in the belly, joy in the mind, weariness in the bones and two more stations under the belt.

Después de pisar los cementerios y más de Panteones el sábado por la tarde, sentí que todavía tenía astillas suficientes en mis reservas de energía para encender otra visita así que viajé una estación por la linea a Tacuba para hacerlo un día de visita doble.

Una chispa y a ver hasta dónde extiende; un gran incendio, llamas que queman y tragan, abanicadas por las piezas cruciales dualistas.

Todavía en el interior de la estación, una serie de pinturas de un pintor de la Ciudad de México, Rich Arnauda, titulada ‘NANTLI” que significa madre en Nahuatl, llameó la visita.

Entonces afuera paré a hablar con Ernesto, trabajando en la colección de botellas reciclables de plástico – proporcioan un poco más de cinco pesos por kilo.

El ‘Inspector de Culitos’ al opuesto continua con su trabajo también – inmóvil, insaciable.

Charros Condenados Frijoles.

¿Quieres una lata?

Sentí que mis niveles de energía estaban menguando un poco así que entré a la cantina ‘El Arsenal del Ferrol’ para descansar un rato y divertirme en el ambiente y chistes de un bar suburbano.

Salí revitalizado y contento.

Imagina no poder pagar tu factura de agua y entonces tener tu dignidad pateada a vergüenza subterránea por pegatinas amarillas y audaces anunciando el hecho al mundo.

Más adelante había una mezcla de té para cualquier cosa que te padece.  Curate de todas tus enfermedades.

Yo opté por un poco de chocolate.

Después de pasar una imágen de Che, ejemplo vivo del hombre nuevo, me encontré con mi viejo amigo que no solamente se parece al viejo Ernesto sino que también apoya una política parecida.

¿Se ve familiar? Bueno, a me – sí!

Mi amigo revolucionario artesano de la visita a Cuitlahuac hace unos meses hizo una aparición secuela apoyado hábilmente por un nuevo amigo.

Por fin me despedí y me fui con artesanía nueva (comprada y regelada) en la mano, chela en la panza, alegría en la mente, cansancio en los huesos y doe estaciones más abajo del cinturón.

Station / Estación # 115: Mixcoac

I widened the usual circumferential scope further than usual in today’s ambling and rambling around Mixcoac.  I even drifted into San Antonio territory.

But, hey, it’s Sunday and the day may be suited more than any other to lengthy and unimpeded saunter.

From a plaque;

‘In the territory currently occupied by the Benito Juarez municipal district once dwelled the Mixcoac people, a Nahuatl name translating as ‘cloud serpent’ meaning ‘waterspout’ or ‘place where Mixcoatl is worshipped’, a God considered the father of the Anahuac peoples.’

 I Wandered through the streetscapes of elaborate headdresses and tiger eyes, of Lee “Scratch” Perry Mad Professor and a curbside in bloom.

Edifice of faith and spiderweb concentricity of windscreen depression.

And then in the middle of the street and unexpectedly, like an apparition before my very eyes, I found Jesus.

Jesus in my life!  An epiphany of faith, a realisation of the lacking creed of my existence.

The missing link.

Born again!

Actually, well, harrumph! No.  No, no, no.

I met Jesus.  Jesus the regular man.  Man of today.

 Flesh and blood and bones.  Cuticles and spectacles.

In fact, Jesus was just going about his regular business, selling didactic cards window to window as the roar of traffic dulls to a whimpering halt at the stipulation of semaphoric red.

Another foot soldier in the colossal army of the informal economy of Mexico.

Later I came to the entrance of the world’s largest bullring, ‘Plaza México’.

Loitering at the entrance were the security guards and they offered me safe passage into the inner depths of the arena for a few ‘beer coins’ so I  trundled on in and stood agog at the lofty peaks to peer down at the empty arena devoid of picadors, matadors and goring bulls.

The stadium free of blood-baying hordes.

Just how many wish it would remain forever more.

At ‘Parque Hundido’ (Sunken Park) a bulbous, spheroidal Olmec head stands motionless in dignified and bold solemnity whilst a mammoth Mexican flag battles gusts to unravel itself -to show its complete tri-coloured glory in unruffled splendour.

And then I too sunk down to the tubular subterranean depths to ride home through the dark underground of a city that is sinking too.

El alcance del andadura y vago fue más ancho que normal en la visita hoy a Mixcoac.  Hasta me fui a la deriva al territorio de San Antonio.

Pero es domingo y puede que un paseo largo y sin impedimentos conviene más a este día que cualquier otro.

De una placa;

‘En el territorio ocupado actualmente por la Delegación Política Benito Juarez se asentaba el pueblo de Mixcoac, nombre náhuatl que se traduce como “culebra de nube” y significa tromba, o también “lugar donde se adora a Mixcóatl”, dios considerado padre de los pueblos de Anáhuac.’

Pasé por las calles de tocados elaborados y ojos de tigres, de Lee “Sctratch” Perry Mad Professor y el bordillo de la acera floreciendo.

Edificio de fe y una telaraña concéntrica de una parabrisas rebajada.

Y entonces, al medio de la calle y de repente, como una aparición  ante mis propios ojos, encontré a Jesús.

¡Jesús en mi vida! Una epifanía de fe, una realización del credo que hace falta en mi existencia.

¡Renacido!

Actualmente, bueno, no.  No, no, no.

Conocí a Jesús.  Jesús el hombre regular. Hombre de hoy.

Carne y sangre y huesos. Cutículas y anteojos.

De hecho, Jesús estaba haciendo su negocio regular, vendiendo cartas didácticas ventana a ventana mientras el estruendo de tráfico se embota a una parada que gimotea a la estipulación del rojo del semaforo.

Otro soldado en el ejército colosal de la economía informal de México.

Luego llegué a la entrada de la plaza de toros más grande del mundo, ‘Plaza México.’

Al frente de la entrada estaban los guardias de seguridad y me ofreceieron entrar al interior del estadio en cambio por ‘unas monedas para cerveza’ así que entré y me paré asombrado a las alturas para mirar al centro del estadio desprovisto de picadores, matadores y toros listos para empitonar.

El espacio libre del muchedumbre aullando por sangre.

Justo como muchas personas les gustaría que se quedara para siempre.

En ‘Parque Hundido’ una cabeza olmeca, bulbosa y esferoidal, se queda sin mover en solemnidad digna y audaz mientras una bandera mexicana enorme lucha a desenredarse – mostrar todo su gloría de tres colores en esplendor desenmarañado.

Entonces yo también me hundí a las profundidades subterráneas tubulares para viajar bajo tierra en oscuridad a través de una ciudad que también está hundiendo.

Station / Estación # 112: Polanco

 Hoy por la tarde, dejé el proletariado y plebeyos por atrás y caminé a codearme con las clases altas en los opulentos y inmaculados bulevares y avenidas de Polanco.

Probablemente debería decirlo de otra forma.  Verdaderamente.

Viajé en metro, me bajé y vagé por los alrededores como siempre y observé, como siempre, mientras los altivos y engreídos se codeaban con uno y el otro.

¡Nunca he visto tantas plantas esculpidas y árboles en miniatura!

De hecho las calles de Polanco muestran un México muy diferente y una Ciudad de México muy diferente.

Es todo tan ordenado, adornado de flores, demasiado limpio.

Los hoteles de cinco estrellas suben en el cielo.  Las estrellas de tributo del Hard Rock Cafe yacen sobre la acera abajo.

El Parque Escultorico Polanco es un lugar agradable para pasar un poco de tiempo.  La pajarera está cerrada pero no se puede evitar la exposición a los píos.

Polanco es también un distrito de embajadas pero la única que ví hoy fue la de El Salvador.

El populacho también esta, barriendo la calle, por ejemplo.

Sin embargo, Polanco es un lugar donde se predominan los ricos y como dice el gran Bob Dylan (incidentemente tocando en la Ciudad de México este viernes y sábado) ‘Money doesn’t talk, it swears.’

So, this afternoon I left the proletariat and plebeians behind and toddled off to hobnob with the well-to-do haute bourgeoisie in the affluent and immaculate boulevards and avenues of plenteous Polanco.

I probably should rephrase that.  Truthfully.

I caught the metro to Polanco, got off and walked around as ever and observed, as ever, whilst the hoity-toity hobnobbed with, well, each other.

Damn!  I have never seen so much topiary or miniature potted trees!

Actually the streets of Polanco are a very different Mexico and a very different Mexico City.

It’s all just so orderly, florally-adorned, too clean.

The five star hotels rise in the sky.  The Hard Rock Cafe stars of tribute lie on the pavement below.

The Polanco Sculptural Park is a nice enough place to pass some time.  The aviary there is closed but there is no avoiding the cheeping exposure.

Polanco is a district of embassies too but the only one that I came across today (well, noticed anyway) was the El Salvadorean embassy.

 The hoi Polloi are there too, sprinkled amongst the mix; sweeping the street, for example.

However, all in all, Polanco is a place where the rich predominate and as the great Bob Dylan (playing in Mexico City this Friday and Saturday incidentally) says ‘money doesn’t talk, it swears.’

 

Station / Estación # 103: El Rosario

THE BREAD OF THE RICH IS THE STRUGGLE OF THE POOR

Artistic typography from renowned street artist Ben Flynn a.k.a. EINE

From the far south of line 2 terminus station Tasqueña in the previous visit, this time I ventured up to the extreme north of Line 7 where it converges with the western end of Line 6.

It took a longish walk and while to get out into a neighbourhood proper through a wide street strewn with litter and littered with buses.

The ancient Aztec, Olmec and Toltec cultures lend their names to narrow streets.

I wandered past some piñatas, swinging and swaying in the breeze – last moments of blissful freedom before being hauled off to battering and bashing destruction.

Around this piously named station no number of Hail Marys or rosary enumerations will save their doomed souls.

EL PAN DE LOS RICOS ES LA LUCHA DE LOS POBRES

Tipografía artística de atrista callejero renombrado Ben Flynn a.k.a. EINE.

Desde el sur lejano de Tasqueña al fin de la linea 2 en la visita previa, esta vez me fui al norte extremo de la linea 7 donde se converge con la linea 6.

Para llegar a una colonia alrededor de la estación tuve que hacer una caminata por una calle ancha cubierta por basura y llena de buses.

Las culturas antiguas de los aztecas, olmecas y toltecas prestan sus nombres a calles angostas.

Pasé unas piñatas, balanceando en la brisa – últimos momentos de libertad feliz antes de que se las llevan a la destrucción de golpeos.

Alrededor de esta estación de nombre piadoso cualquier cantidad de Ave Marías o enumeración del rosarios no salvará sus almas condenadas.

Station / Estación # 92: Barranca Del Muerto

Barranca Del Muerto translates as ‘Ravine of the Dead.’

The name comes from a ravine that used to exist in the area where corpses were reportedly thrown during the years of the Mexican Revolution.

The station symbol of two eagles apparently is due to the presence of eagles in the area at this time, attracted by decomposing cadavers.

Moving on to more pleasant themes, Spring has certainly arrived to Mexico City and purple-flowered Jacaranda trees are in blossom all over the city.

The fringes of cobbled streets to the east of the station are no exception.

In the area there are also a number of stately homes hidden behind imposing fences and even at least one hacienda – ‘La Rosaleda’.

A security guard told me it is one of the few haciendas that still remain within Mexico’s Federal District.

I walked through Plateros Park and was looping back to the station thinking that a human element to the visit was lacking.

It was then that I heard what I am only (far) too accustomed to hearing – the ubiquitous  ‘güero!’.

(I’m thinking of changing my name to make it that little bit more personal)

Beck knows what it’s like.

I swung around to see the combination of an exhausted man sitting on the pavement with his bundle.

After the obligatory acquainting period and some chat (broom-making, gardening, antique cars) we got down to the serious business of the photo shoot and an all too willing participant Juan was.  He came right back to exuberant life.

Standard shot – a man and his bundle.

Sans shirt for the muscle shot.

Hoisted to the shoulder – working man in motion.

With that done and dusted it was back to the station and a violin solo drew the curtains on the visit to Barranca Del Muerto.