Station / Estación # 142: Bosque De Aragon

Hasta ahora ausente, el episodio final del cuarteto de estaciones Aragon ha llegado.

La estación es paralela al parque expansivo que le da su nombre.

Parece que los dias mejores del lugar ya han pasado.  No tiene la apariencia elegante de su pariente real Bosque de Chapultepec.

Sin embargo tiene su encanto derelicto.

Me agaché a la anchura angosta de la vía del ferrocarril en miniatura y intenté imaginar la alegría de lo que sería (o habría sido) un paseo de la niñez.

Una capa verde y grasienta de algas extiende sobre la superficie del lago como una tapa elástica de leche hervida por demasiado tiempo, abarcando el diámetro de tu taza favorita, esperando a ser sacada con una cucharita a un olvido desdeñoso.

Patos, que lo conocen como su hogar eterno y agredecidos por un oasis urbano penetran la superficie sin problema para mojar sus cabezas y picos.

Las ardillas retozan.  ¿ Podría invadir la miseria o melancolia a la alma alegre de una ardilla?

Al contrario, los caballos sufren, al paracer con el peso de todo el mundo sobre sus hombros.

Pasé por la dilapidación muerta de la diversión de ayer antes de emerger para ver indicios de renovación.

Un jardin de esculturas, esculturas envueltas en plástico protector, me llamó.

Estuve en el jardin hasta que un dedo de advertencia de un policia intervinó.

Me dijo, un poco ridiculamente, que la fotografía está prohibida hasta la gran inauguración.

Por supuesto lo acepté.

De vuelta en la estación estudié el gran mapa del sistema del metro, rebuscando en las entrañas kaleidoscópicos de mi mente, y recordando de las visitas ya hechas.

Entonces se quedaron cinco.

Hitherto absent, the final installment of the Aragon quartet of stations has arrived.

The station is parallel to the expansive park from which it takes its name.

It seems that the halcyon days of the place have already passed.  It just doesn’t have the spruced up appearance of its more regal relative Bosque de Chapultepec.

Yet it has a derelict charm.

I crouched down to the narrow width of the miniature train tracks (sleepers splintered) and attempted to summon up the gaiety of what a childhood ride would(‘ve) be(en).

A film of green and oily algae spreads across the surface of the lake like an elastic lid of too long boiled milk spanning the diameter of your favourite mug, waiting to be tea-spooned out to a disdainful oblivion.

Ducks, knowing it as their sempiternal home and grateful of an urban oasis penetrate the surface without fuss to dunk and douse their billed craniums.

Squirrels frolic.  Could misery or melancholia ever trespass upon the sunny soul of a squirrel?

Conversely the long-suffering horses and ponies seem to carry the weight of the world on their shoulders.

I wandered through the lifeless dilapidation of yesterday’s amusement before emerging to sight signs of renewal.

A sculpture garden, sculptures still under protective plastic wrap, beckoned.

I abode until the wagging finger of an affable police officer intervened.

I was told, somewhat ludicrously, that photography was forbidden until the grand inauguration.

Of course I accepted it all.

Back at the station I eyed the great glassed metro map, delving into the kaleidoscopic entrails of my mind, scanning, scoping and reminiscing the completed traversals.

And then there were five.

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Station / Estación # 141: Iztapalapa

Imagine ascending to the surface of alfresco metropolitanism, stepping into the environs of dynasties; indigenes, colonials, mestizos.

Your blinking hastens in the contrasting lucidity, eyelid inverse shutter reveals rippled golden dunes and a temporary transportation takes place, a million miles – it may well be (yes and no)- to splendour of Saharan sands, sullied by bellicosity.

In this age of austerity, three pesos is power, insight and awareness.

Iztapalapa via Africa.

Envisage ecclesiastical stone architecture.

Individual cognizance bears fruit.  On the nod – female of the species, a fluffy ball of purr.

Look deep within, you will be bedazzled by palest blue feline ocular translucence swimming in a milky scleral sea – timidity, innocence.

If you wish, let yourself now be prostrate.  Weariness envelops, close your eyes and allow the horizontal to renew.

Arch to the sky and visualize a sacred land.  Envision the Huichol people fighting on in Wirikuta against mining interests.

One hour in Iztapalapa – inside looking out, piercing consciousness, invoking introspection.

With a plate of chicken guts in the middle of it all.

Imagíne ascender al superficie de metropolitanismo en al aire libre, tomando un paso a las inmediaciones de dinastías; genete indígena, colonial, mestiza.

Tu parpadeo acelera en la lucidez opuesta, apertura de párpado revela ondulación de dunas doradas y una transportación temporal ocurre, un millon de millas – puede ser (sí y no) – al esplendor de arenas del Sahara, manchado con belicosidad.

En esta época de austeridad, tres pesos es poder, perspicacia y conciencia.

Iztapalapa via Africa.

Imagíne arquitectura eclesiástica de piedra.

Conocimiento individual trae fruta.  Durmiendo – mujer de la especie, una pelota peluda de ronroneo.

Mire profundo por dentro, te quedarás deslumbrado por ojos felinos, azules, pálidos, translúcidos, nadando en un mar lechoso esclerótica – timidez, inocencia.

Si quieres, permite que tu cuerpo este prostrado.  Fatiga envuelve, cerre tus ojos y permite que lo horizontal te renueve.

Arquee al cielo y visualize una tierra sagrada.  Imagíne la gente huichol luchando en Wirikuta contra los intereses de minería.

Una hora en Iztapalapa – dentro mirando por afuera, perforando conciencia, invocando introspección.

Con un plato de tripas de pollo al medio de todo.

Station / Estación # 140: Azcapotzalco

‘No es suficiente ser diligente; así son las hormigas.  ¿De qué eres diligente?’

HENRY DAVID THOREAU

Hoy el sol, recientemente solitario ( portandose como un ermitaño cascarrabias) apareció de nuevo, brillando con intensidad suficiente para persuadir salir unos torrentes de transpiración a mi ceja mientras circunnavegaba (daba vueltas) alrededor de Azcapotzalco.

Azcapotzalco significa ‘en los hormigueros’ en Nahuatl.  La estación se ubica en la delegación del mismo nombre, uno de 16 en la Ciudad de México.

Empecé mi viaje a esta estación norteña en el el sur lejano de la ciudad pasando Tasqueña y por lo tanto fue necesario hacer un par de cambios de linea.

Mientras  hacia mi primer transbordo, apurandome a través de los pasillos amplios de Tacuba con un millar de otros pasajeros haciendo lo mismo, en prisa, por aqui y alla, subiendo y bajando escaleras, actualmente tuve la sensación de estar atrapado en un hormiguero gigante.

Apropiado.

La caminata alrededor fue suficientemente encantadora.  La onda modesta me gustó.

Me llamaron la atención;

Un letrero puqueño ‘Se vende cuna de madera en buen estado’ mirando hacia afuera por una ventana.

La imagen de actor legendario Tin-Tan, nacido en la Ciudad de México, adornando una pared.

Una huella de pata de perro gigante, marcado en el concreto para siempre (artesanía canina)

Casi paré por una michelada, pensando que ya había atrasado la hora para entrar al proyecto y con la intriga de saber de qué exactamente sería la versión ‘Perro Salado’.

Sin embargo al encontrar que solamente tenía unos pocos pesos tuve que abandonar esa idea y dejarla por otro día.

Poco después encontré que había subido a la cumbre de este hormiguero, bueno por lo menos lo había rodeado (¿cuadrado?) así que me metí al sistema para sentirme como toda una hormiga de nuevo.

“It is not enough to be industrious; so are the ants. What are you industrious about?”

HENRY DAVID THOREAU

The recently reclusive sun (behaving like a cantankerous hermit) revealed itself – himself- (masculine right?) again today, shining with sufficient intensity to coax out some perspiratory streams and splotches to my brow as I circumnavigated (traipsed) around Azcapotzalco.

Azcapotzalco means ‘in the place of the ant hills’ in Nahuatl.  The station is situated in the delacación (borough) of the same name, one of sixteen in Mexico City.

I started my journey to this northern station from the deep south of the city beyond Tasqueña so it was punctuated by a couple of line changes.

As I set out about my first change, hurrying through the vast halls of Tacuba  with myriad commuters rushing this way and that, up stairs and down, I actually had the sensation of being trapped in a giant ant colony.

Fitting.

Anyway, the wander around was enchanting enough.  The unpretentious vibe endeared.

Of note were;

A small sign for a ‘wooden cradle for sale (good condition)’ peeking out of a window.

The image of legendary actor Tin-Tan, Mexico City born, adorning a wall.

A giant dog paw print, concrete entrenched for evermore (canine craft).

I almost dropped in for a michelada, feeling that it was probably high time for its entry to the project and intrigued by exactly what the ‘Perro Salado‘ (Salty Dog) version would consist of.

However, discovering only a measly sum of pesos on my person I had to abandon that idea and leave it for another day.

Soon enough, in that aftermath, I found that I had ascended to the peak of this anthill, well circled (squared) it anyway and so thus immersed myself back into the system to feel all ant-like again.

Station / Estación # 139: San Joaquin

Street-side sozzled and jauntily jovial.

A trio of weathered chaps.

Loyal canine companion in toe, master of the perfectly endearing nuzzle.

That was my greeting right at the exit of metro San Joaquin, a perfect introduction to the varied hues of the surrounds.

In the severest earnestness I could muster, I delved into the streets to take it all in.

At one stage I did some disused railway track walking, balancing on the steely outstretched roll with reckless abandon.

Then I backtracked and wound myself to the high perimeter walls of Modelo Brewery, producer of numerous ales, lagers and the like but most famously, of course, Corona.

The slogan ‘From where you’d rather be’ is used to promote the crown of the chest.  As you can see in the commercial, the setting is all very idyllic.

However, the reality is that it probably actually comes from right here, amidst the grit and grind of urban DF.

Disingenuous advertising, who’d have ever thunk it?

 

On I went, passing by the this and the that of today’s perceived urban reality.

Not far past the ‘Clinica del dolor’ (Clinic of Pain) and ‘El Tio’ (The Uncle) grocery I completed my circumferential unraveling and celebrated it in a fine frenzy of taco bliss.

At just 10 pesos for the order of these five ‘taquitos’ (little tacos) nobody was being taken to the cleaners.

Thank you, burp and on my merry way.

Borrachos en la calle y completamente contentos.

Un trio de cabelleros curtidos.

Compañero canino leal también está,  maestro de acariciar con su hocico.

Eso fue mi recepción justo a la salida del metro San Joaquin, una introducción perfecta a los matices variados de los alrededores.

Con el entusiasmo más serio que me podía encontrar por dento empecé a investigar las calles.

En una etapa de la visita caminaba sobre unas vias abandonadas de ferrocarril, manteniendo equilibrio sobre la linea larga de acera como no tuviera ni un problema en todo el mundo.

Entonces volví por atrás y llegué a las paredes altas del perímetro de Cervecería Modelo, productor de varios cervezas pero más famosamente, por supuesto, Corona.

Se usa el eslogan ‘From where you’d rather be’ (De dónde tú preferías estar) para promocionar la joya de la empresa.  Como puedes ver en la comercial el lugar es muy idílico

Sin embargo, la realidad es que probablemente viene de aqui mismo, entre todo lo qué es el urbano DF.

Publicidad falsa, quién la habriá pensado?

  Segui en el camino, pasando este y eso, lo qué es la realidad percibida urbana de hoy.

No muy lejos de la ‘Clinica del dolor’ y ‘Abarrotes El Tio’ terminé mi vago circunferencial y lo celebré en un frenesí maravilloso de tacos.

Al precio de 10 pesos por un orden de cinco de estos taquitos no se puede quejar absolutamente nada.

Gracias, erupto y sigo en el gran camino de alegría.

Station / Estación # 138: Pantitlan

El conteo regresivo ya empezó.  Bienvenidos a las últimas diaz estaciones.

Después de terminar la linea 4 ayer, hoy terminé dos más, de hecho tres (podría haber sido cuatro!)

De una vez.

Es porque hoy me fui a Pantitlan que es una estación del fin (o principio) de las lineas 1, 5, 9 y A

Leiste bien!  Cuatro lineas en una sóla estación.  Sin rival en el sistema.

Por lo tanto, las lineas 5, 9 y A ya son hechas.  Tengo una visita pendiente por la linea 1.

Alojando todas estas lineas, como probablemente puedes imaginar, la estación es gigante.  Según Wikipedia es una de las estaciones más grandes del mundo y no estoy soprendido.

La he cruzado por completo para cambiar de linea demasiadas veces.  Llevete algo para comer.

Hoy fue, tal vez, mi visita numero 20 a la estación pero la primera vez que sali al exterior desconocido.

Y qué día para hacerlo.  El tiempo lluvioso se continua en la Ciudad de México y justo cuando llegaba, un diluvio tremendo también estaba llegando a la tierra sagrada – el tipo de lluvia que transforma charcos chiquititos a lagos largos instantáneamente.

Esperé un momento arriba en una escalera para armarme de valor para empaparme.  Entonces entré a las calles.

Fuerzas meteorológicas presentaron el catalizador – oscilación entre llovizna y diluvio – por lo qué resulto a ser un gran juego de vacilación por mi parte; vagar un poco y buscar refugio cuando y donde podía.

Gente de la ciudad hacía lo que necesitaba o quería hacer, impedida o no, con protección de la lluvia o sin.

En un momento de refugio, un gallo con bigote paso y se presentó fotográficamente por posteridad.

Payasos también encontraron refugio.  Perros vagabundos eran perros mojados y trabajadores vestidos de amarillo intentaron fregar todo.

Congestión y pluviosidad, enemigos naturals del flujo de vehículos, coagularon el tráfico.

Estaba admirando un chicken bus, aquellos gran buses, dignos y leales, de Centroamérica, repleto con adorno evangélico cuando otro bus llegó a mi lado.  El conductor sacó su cabeza por la ventana y sin demora posó con su credencial de manejar como si fuera un oficial del FBI trabando en un caso (suyo).

Llegué al lado opuesto de la estación de donde había empezado.  Esaba mojado y no me importaba ni una jota, nada.  Miré a un balde de paraaguas en venta, sus mangos señalando a los origenes de aquel gran fuente de vida y me murmuré ‘rarezas superfluas’.

Entré a la muchedumbre de la estación y desaperecí a aún más anonimato para volver a casa

Te dejaré con esto, una foto publicado en media social ayer por STC Metro con este texto:

Dentro de las instalaciones toma a tus niños de la mano y no permitas que corran en el andén, gracias…!

Let the countdown begin.  Welcome to the final ten stations.

After knocking off the light blue line yesterday, today I went one, make that two (could have been three) better.

In one fell swoop.

That’s because today I set out for Pantitlan which is a terminus stations for lines 1, 5, 9 and A.

That’s right!  Four lines in one station.  Unparalleled in the system.

So, lines 5, 9 and A are now ticked off.  I have one pending visit on line 1.

Housing all these lines, as you can probably imagine, the station is ginormous.  According to Wikipedia it is one of the largest stations in the world and I am not surprised.

I have crossed it in its entirety too many times to change lines.  Pack a lunch for the traversal.

Today was perhaps around my twentieth visit to the station but my first time time to venture out to the unknown exterior.

And what a day to do it.  The wet weather in Mexico City continues and just as I was arriving a damn dandy deluge was being delivered, the kind that renders piddly puddles instantaneous lapping lakes.

I perched a moment at the top of a staircase and steeled myself for imminent saturation and then I was away.

Meteorological forces presented the catalyst – oscillation between drizzle and deluge – for what turned out to be a great game of vacillation on my part; wander some and seek shelter when and where I could.

City folk went about whatever they needed, felt or wanted to go about, hindered and not, rain protected or sans.

In one moment of refuge, a mustachioed Jose swayed by and photographically presented himself for posterity.

Clowns found shelter too.  Wandering dogs were wet dogs and canary clad workers tried to mop it all up.

Congestion and precipitation, natural enemies of vehicular flow, coagulated the traffic.

I was admiring a chicken bus, those great stalwarts of Central America, replete with evangelical adornment when another bus pulled up by my side.  The driver poked his head out the window and promptly posed with his driving accreditation as though I was an FBI officer on a case (his).

I made it to the opposite side of the station to where I started.  I was wet and I didn’t give a fuck.  I looked at a bucket full of umbrellas for sale, their handles pointing to the origins of that great source of life and I mumbled ‘superfluous oddities’ to myself.  I like an occasional drenching.

I dawdled back into the station crowds and disappeared into further anonymity to make my way home.

I’ll leave you with this, a photo published on social media yesterday by the STC Metro with this caption:

Inside the station hold your children by the hand and don’t allow them to run on the platform, thank you….!

Station / Estación 137: Fray Servando

Today’s visit to Fray Servando represents two milestones in the MCM Project.

I have finally completed one line of the system in its entirety.

The unpretentious light blue line (4) is the line in question.  Martin CarreraSanta Anita and all stations in between – done.

With just ten stations, it has less stations than any other line in the network.

Speaking of ten stations, the project has now reached that number of stations to go!

Milestone 2.

Stay tuned for the final ten!

Okay, there is a new line (12) that is (supposedly) due to open soon which adds 16 new stations to the network.  Yesterday there were free trial runs open to the public on the line.

However, it is still not officially open and I’m not sure if anyone really knows when it will be.

To include or not to include? – a constant conundrum playing on my mind and a matter of time.  I may have reached a compromise, wait and see.

Anyway, to the visit today.

Around the station there are murals and monuments galore.

The station, as many on line 4, is situated on Avenida Congreso de la Unión.  A series of murals on the lower section of the overpass continue all along this avenue.  Plenty of the murals have featured in my previous posts for line 4.

Most of these murals and monuments do not explicitly indicate who they are of so I won’t risk error by trying to say who’s who and who did what.

In any case I doubt you’re here for a detailed history lesson.  There are plenty of sites and lo and behold books (!) that cover that.

What I could understand without problem was a large banner proclaiming that a house, located on one side of ‘El Parque de los Periodistas Ilustres’ (Park of Illustrious Journalists), is ‘NOT FOR SALE’.

I’m not sure whether I’ve seen that before.

Mexico City has been pretty wet the last few days, not just the seasonal late afternoon precipitation but rather more constant drizzle punctuated by some heavier falls.

It held off for most of this visit but just when I was just about ready to pull up stumps, a few drops fell to earth and I looked up to see some ominous, threatening clouds rolling in, juxtaposing with the high leaves and branches of park trees.

That’s it for now.

Top ten starts tomorrow!

La visita hoy a Fray Servando representa dos hitos en el MCM Project.

Finalmente he terminado una linea del sistema por completo.

La linea 4 modesta es la linea.

Martin CarreraSanta Anita y todas las estaciones al medio – hechas!

Con solamente diaz estaciones, tiene menos estaciones que cualquier otra linea del red.

Hablando de diaz estaciones, el proyecto ahora se queda ese mismo numero de estaciones!

Hito 2.

No faltes las ultimas estaciones!

Bueno, hay una nueva linea (12) que está (supuestamente) por abrir pronto que añide 16 estaciones al sistema.  Ayer habían recorridos de prueba y familiarización abiertos al público.

Sin embargo todavía no está oficialmente abierta y no sé si hay alguien que sabe por seguro cuando abrirá.

¿Incluir o no incluir? – una pregunta constante en mi mente.  Puede que he decidido una solución, a ver.

Bueno, la visita hoy.

Alrededor de la estación hay un montón de murales y monumentos.

La estación, como muchas de la linea 4, está ubicado sobre la Avenida Congreso de la Unión.  Una serie de murales continua por toda esa avenida.  Muchos de estos murales han aparecido en mis otras entradas por la linea 4.

La mayoria de estos murales y monumentos no indican explicítamente de quienes son así que no arriesgaré error por intentar decir quién es quién y quién hizo qué.

En todos casos dudo que estas aqui por una clase detallada de historia!  Hay muchos sitios y hasta libros (!) que tratan de eso.

Lo qué si podía entender sin problema fue un letrero grande que dice que una casa, ubicada por un lado del Parque de los Periodistas Ilustres’, ‘NO ESTA EN VENTA’.

No sé si he visto eso anteriormente.

Durante los últimos días ha estado lloviendo mucho aqui en la Ciudad de México, no solamente  las lluvias estacionales de la tarde sino que una llovizna más constante interrrumpido por caídas más fuertes.

No llegó por la mayoría de esta visita pero cuando estaba casi al punto de terminar unas gotas cayeron a la tierra y miré al cielo para ver unos nubes siniestros y amenazadores en moción, creando una yuxtaposición con las hojas y ramas altas de los árboles del parque.

Por ahora eso es todo.

Top ten empiece mañana.

Station / Estación 136: Misterios

Ahora, acercando al fin de este proyecto, ha llegado la hora de desentrañar los misterios de Misterios.

A pesar de la nomenclatura enigmática, las colonias alrededor de la estación son tan típicas como otras – no sé qué significa eso – por supuesto con sus propias rarezas y excentricidades.

Todo es lo qué es y será lo qué tú lo haces, percepción individual siendo uno de los misterios más grandes.

Así, con mi serie de sentidos percibo esto y eso.  Considero que este merece una foto y eso no.

Si tú estuvieras aqui harías todo diferentemente y eso es magnífico.

Actualmente, en una etapa de la visita echo la mano a un taxista amable, un ’empujito chiquitio’ (como él dice), toda esa energía encerrada de las quesadillas de maiz azul (repetición) encuentre una salida.

Sigo en el camino.

Así que, cuales son los misterios de este lugar?

Pues, la bolsa dormida abandonada de yeso por ejemplo.

La ‘Iglesia de Dios’ (Israelita)

Rumias y oscilaciones pensivas soñolientas de un caballero tomando una siesta.

Cosas que nunca sabré y está bien.

Vive México.

Eso es algo que puedo entender.

Now, getting on towards the completion of this project, the time has come to unravel the mysteries of Misterios.

Despite the enigmatic nomenclature, the neighbourhoods around the station are as typical as others – whatever that means- of course with their independent oddities and eccentricities.

It’s all what it is and will be what you make of it, individual perception being one of the greatest mysteries of all.

So, with my suite of senses I perceive this and that.  Deem this worthy of photographic capture and not that.

If you were there you’d do it all differently and isn’t that a godsend.

Actually, at one stage of the visit I lend a hand to a gracious cabbie for a push start, all that pent-up blue corn tortilla quesadilla (repeat) energy finds an outlet.

I keep advancing.

So, what are the mysteries of this place?

Well, the bag of dormant, abandoned plaster for one.

The ‘Iglesia de Dios’ (Isrealita) – ‘Church of God’ (Little Israeli Girl?).

Ruminations and slumberous pensive oscillations of an afternoon doze-taker.

Things I will never know and that’s ok.

Vive México.

That’s something I can understand.