Station / Estación # 108: Chapultepec

¿Hay algo más sano y jubiloso que deambular a través del verdor de un parque espacioso una tarde cálida dominical en toda la gloría de pleno primavera?

Tal vez, pero al juzgar  toda la gente que van en masa al ‘Bosque de Chapultepec‘ no hay duda que es una manera popular de pasar unas horas.

Decidi unirme al muchedumbre.

Bosque de Chapultepec es un oasis urbano inmenso.  Antes de escribir sobre la visita aqui te doy unos hechos breves.

  • Con 686 hectáreas es el área verde urbana más grande de América Latina.
  • Se encuentran el Museo Nacional De Antroplogía, Museo Rufino Tamayo y Museo De Arte Moderno dentro del parque.
  • Se firmaron Los Acuerdos De Paz De Chapultepec que terminaron la guerra civil de El Salvador en el Castillo de Chapultepec el 16 de Enero de 1992.

Poco después de entrar al parque como caminante y observador casual me encontré transformado a un participante activo en la provisión de entretenimiento familiar.

Iniciado totalmente a la jarana dominical, supongo.

Por casualidad llegué al espectaculo de un payaso y adivinaría que al verme, antes de hacer el próximo parpadeos de sus ojos, me estaba bramando:

‘Oye Güero! Ven a unirte al espectaculo!

¿Cómo podía negar?

Y así llegué a ser el blanco de bromas innumerables, el tema de burla, mofa y escarnio.

Sólo vaya con el flujo.

Baile loco y desmañado.  Aleteando los brazos como un gallo. C’est la vie.

En un intento desesperado a recuperar la dignidad de anonimato por fin logré huir.  Mi primer esfuerzo (después de 30 minutos) fue frustrado:

‘¿Por qué te vas tan pronto?’

Esculturas de Jorge Marín proporcionó un cambio de velocidad más tranquilo y culto.

Me senté para quedarme embelesado por el descenso de la ‘Danza de los Voladores.’

Mejor que la ves.

Más esculturas al frente del ‘Museo De Antropología’, estas por Javier Marín.

Javier y Jorge – ¿hermanos?

Arte, arte, arte.  Calzada de los poetas.  Plaza de Don Quijote.

Cultura a las masas.  Muy bien.

He aprendido justo ahora que el Ajefismo es la organización juventil de la Francmasonería.

Una estatua de heroé cubano José Martí donada por ellos está en el parque.

Nunca he aspirado a entrar la Francmasonería.  Tal vez porque nunca fui iniciado en mi juventud.

Ví una promoción de ‘Todos Para Presidentes‘, otro movimiento tratando de conseguir cambio en este año de elecciones.

Y finalmente, si tienes algunos muebles no desados recolectando polvo podrías cambiarlos por una planta alta y bonita.

¿Qué te parece?

Is there anything more wholesomely joyous than perambulating through the verdancy of a spacious park in all the glory of a sultry mid-spring Sunday afternoon?

Perhaps, but judging by the crowds that swarm into the ‘Bosque de Chapultepec‘ (Chapultepec Forest) it is certainly a popular way to while away a few hours.

I decided to join the throng.

Bosque de Chapultepec is a vast urban oasis.  Before I move on to the visit itself here are just a few facts:

  • Its 686 hectares make it the largest urban green space in Latin America.
  • The Museum of Anthropology, Rufino Tamayo Museum and Museum of Modern Art are all within the park confines.
  • The Peace Accords that brought an end to the civil war in El Salvador were signed at Chapultepec Castle on January 16 1992.

Not long after entering the park as a casual stroller and observer I found myself transmogrified into an active participant in the purveyance of family entertainment.

Initiated fully into the dominical revelry, I suppose.

I chanced upon a clown show and I would hazard a guess that upon his sighting of me, before he even conducted the next blinking of his eyes, he was bellowing at me:

‘Güero!  Come and join the show!’

How could I refuse?

And thus I became the butt of countless jokes and the subject of mockery, ridicule and derision.

The comedic fall guy and foil.

Just go with the flow.

Mad, maladroit dancing.  Flapping arms like a rooster.  C’est la vie.

In a desperate attempt to regain the dignity of anonymity I finally managed to flee.  My first effort (after 30 minutes of all this) was thwarted:

‘Why are you going so soon?

Jorge Marín sculptures provided a calmer, cultured change of speed.

I sat down to be spellbound by the unravelling descent of the ‘Danza de los Voladores‘ (Dance of the Flyers)

Better that you just watch it.

More sculptures at the front of the ‘Museo de Antropología’, these ones by Javier Marín.

Javier and Jorge, brothers?

Art, art, art. Avenue of the Poets. Plaza of Don Quijote.

Culture to the masses.  Tick, nod, indeed.

I have just learnt now of AJEF, the youth branch of the Freemasonry.

A statue of Cuban hero Jose Martí standing in the park was donated by them.

I have never aspired to enter the freemasonry.  Perhaps because I was never initiated in my youth.

I saw a stencil promoting ‘Todos Para Presidentes‘, another grassroots movement seeking change in this election year.

And finally if you have some unwanted furniture lying around gathering dust you could exchange it for a nice, tall potted plant.

Sound like a deal?

Station / Estación # 107: UAM-I

Since I came to realise, not so long ago, the immense similarity of the name of this station (UAM-I) to the name of my favourite all time Australian rock ‘n’ roll band You Am I it has been at the fore of my consciousness and I knew an MCM Project visit was imminent.

I have actually visited the area briefly before so I probably should have noted the resemblance previously.

It did take me thirty years to anagrammatize my surname.

DAVIES – _ _ _ _ _ _?

So, tonight I blog UAM-I – the station, to the sounds of You Am I – the great band, the sound of my Australian 90s youth, the trigger of nostalgia.

Here’s a modern sample (veering considerably off their staple)

Ok, the visit.

UAM-I are actually the initials for Universidad Autónoma Metropolitana – Iztapalapa which is situated near the station.

I wandered through the southern cityscapes – zero limits, one thousand possibilities-, the little peculiarities and diminutive idiosyncrasies combine with everything else, garnish the urban streets to give a unique flavour.

It can be described by words and it cannot.

It can manifest in images and it cannot.

A quintet of perceptions cannot be bottled or canned.

And then there is the sixth variable.

I wandered up a hill and climbed a staircase to be greeted by a surburban church, so vivid, vibrant and vivacious.

Isn’t it a sliver gaudy?

Eucharist.  Reconciliation. Baptism.  Confirmation. Priestly Order.  Unction of the ill. Matrimony.

Crucifixion.  Three nails or four?

I think I got drunk on stain glassed intemperance.

A giant cross horizontally slanted, an urban crop of urban maize, perfect black and white canine symmetry.

Rum is ron and ron is rum.

 With all those little fractions and decimals adding up to one mysterious and uneven whole I had to conclude, just like Winston in Orwell’s dystopian Nineteen Eighty-Four, that two and two do make five for no station surrounds can be neatly contained within the four sides of any square.

And if that’s not a fact, certify me insane.

Hace poco me di cuenta de la semejanza entre el nombre de esta estación UAM-I y el nombre de mi banda favorita de rock australiano You Am I.  Desde entoces la estación ha estado al frente de mi conciencia y sabía que una visita del MCM Project era inminente.

Actualmente ya había visitado el área brevemente así que probablemente debería haber notado la semejanza de los nombres anteriormente.

Me demoró treinta años para anagramatizar mi apellido (en inglés).

DAVIES – ¿_ _ _ _ _ _?

Así que esta noche escribo la entrada de UAM-I, la estación a los sonidos de You Am I, la gran banda, el sonido de mi juventud en Australia en los años noventa, el catalizador de nostalgia.

Arriba puedes escuchar y ver una muestra moderna de su musica, bastante diferente a su normal.

Bueno, la visita.

El nombre UAM-I representa Universidad Autónoma Metropolitana -Iztapalapa que está ubicada cerca de la estación.

Vagé por los paisajes urbanos – cero limites, mil posibilidades -los peculiaridades pequeños y idiosincrasias diminutas se combinan con todo lo demás, guarnece las calles para dar un sabor único.

Con palabras se puede describir y no se puede.

En imagenes se manifesta y no se manifesta.

No se puede embotellar ni enlatar un quinteto de percepciones.

Entonces hay la variable sexta.

Subi una colina y escalé una escalera para encontrarme con una iglesia, tan vívida, vibrante y vivaz.

¿Demasiada llamativa?

Eucaristía.  Reconciliación.  Bautismo.  Confirmación.  Orden Sacerdotal.  Unción de los enfermos.  Matrimonio.

Crucifixión.  ¿Tres clavos o cuatro?

Creo que me emborraché de la intemperancia de vidrios coloridos.

Una cruz gigante inclinada horizontalmente, una cosecha urbana de maíz urbano, simetría perfecta de caninos blancos y negros.

Ron es rum y rum es ron.

Con todos aquellos fracciones y decimales pequeños que juntos añaden a un total impar y misterioso tuve que concluir, justo como Winston en el distopia de Orwell 1984, que dos y dos sí son cinco porque no se puede caber los alrededores de ninguna estación dentro de los cuatro lados de un cudrado.

Y si eso no es un hecho, que me certifiquen insano.

Station / Estación # 106: Balderas

Toda gloria a la rueda asombrosa!

Miles de años de servicio continuo a la humanidad.  ¿Obsoleta?  Nunca!

Sencillamente, hay que rendir homenaje.

Como cualquier ciudad, el papel de la rueda no se puede infravalorar.

Propulsado de motor; coches, buses, motocicletas, el metro!

El sistema del metro de la Ciudad de México es un metro de neumáticos.

Diariamente millones de revoluciones, sin ni un golpe de estado!

Sin embargo, lo que realmente alabar y aclamar es la rueda propulsada por la fuerza de humanidad.

Poder de pedales.  Poder de empujar. Poder de tirar.

La ciudad tiene mucho.

La segunda foto que tomé es de la bicicleta ubicua de entregas, en esta ocasión con pastel, frescamente horneado.

Pero, lo qué me realmente hizo pensar de la indispensabilidad de la rueda fue el señor amigable que conocí mientras esperaba a cruzar una calle de mucho tránsito.

Le saludé, asentiendo con la cabeza humildemente y con todo respeto mientras él también esperaba a seguir en el camino – a dar pedales para llevar sus bottelas vacias de vidrio a quién-sabe-donde.

‘¿Así se transporta los refrescos en Estados Unidos?

‘No creo, señor.’

‘De donde soy yo, Australia, no.  No señor.’

Después de unos minutos agradables aquel hombre pequeño y verde nos dejo pasar, cruce seguro concedido.

Poder de pedales, de empujar y de tirar es muy importante a la economía callejera de México.

Se empuja puestos de comida en cada dirección.  Bicicletas en abundancia.  Carrito de transporte, madre empuja su niño-hijo – carrito para divertirse.  Carretillo lleno de mangos.

Todos estan en las calles (alrededor de Balderas y por todos lados) y por lo tanto en la galería aqui.

Repito.

Toda gloría a la rueda asombrosa!

Seguí en el camino.  Pasé arte callejero, la Academía mexicana de la Historia, plantas de la Ciudad de México en tiestos de la Ciudad de México.

Y entonces, solo ahí en la calle y quién aparece por la segunda vez, un bis especial?  Sale del almacén dando pedales, otro recado que hacer.

‘Oye, mi amigo de Sidney!  Otra foto!’

Avanzo a comer mango.  Vendedor de mangos, amigo mio.  Empuja la carretilla 10 cuadras para llegar, 10 cuadras para volver a casa.

Amigos que lavan los vidrios de coches.

‘La próxima vez que vienes, traenos una torta, ok?’

En la Ciudad de México obviamente la rueda es una estrella y la he dedicado la mayoria de esta entrada de Balderas a ella.

¿Pero, qué es lo que realmente da valor al proyecto y al viaje?

La gente a lo largo del camino.

Gracias capitalinos, defeños, chilangos, llamense como quieren.

Los de cerca, los de lejos.

Gracias a TI también.

All hail the wondrous wheel!

Thousands of years continuous service to humankind.  Superseded?  Never!

Simply, homage must be paid.

As any city, the role the wheel plays cannot be underestimated.

Engine powered; cars, buses, motorcycles, the metro!

The Mexico City Metro is a rubber-tyred metro system.

Millions of revolutions daily, sans even one coup d’état!

However, what I really want to extol the virtues of is the human-powered wheel.

Pedal power.  Push power.  Pull power.

This city has them in spades.

The second photograph I took of the visit is of the ubiquitous delivery bicycle, this one plying cake, freshly-baked.

What really got me thinking about the indispensability of the wheel though was the comradely old chap that I met while waiting to cross a busy road.

I gave him a humble nod of respect as he also waited to move on; to pedal off his glass empty bottles to who knows where.

‘Do they transport soft drink bottles like this in the United States?’

‘I doubt it Señor.

Where I’m from, Australia, no.  No Señor.’

After a few convivial minutes that little green man sent us on our way again, safe passage granted.

Peddle, push and pull wheel power is central to the Mexican street economy.

Food stands rolled every whichaway.  Bicycles aplenty.  Hand trolley for transport, mum rolls little son-boy – trolley for diversion.  The wheelbarrow full of mangoes.

They’re all there in the streets (around Balderas and everywhere) and thus in the gallery here.

I repeat.

All hail the wondrous wheel!

I kept on my way. Past street art, the Mexican Academy of History, Mexico City plants in Mexico City pots.

And then, just loitering in the street (me) and who makes a sequel appearance, an encore materialization?  Steadily peddles out the warehouse, a new errand to run.

‘Hey, my Sydney friend!  Another photo!’

Onward to mango munching.  Mango man, my mate.  Wheels the barrow 10 blocks in, 10 blocks home.

Amiable window washers –  ‘Next time you drop by bring us a torta, eh?’

In Mexico City the wheel is obviously a star and I’ve given it centre stage today in this entry for Balderas.

But what really makes the project and the journey?

Folk along the way.

Gracias capitalinos, defeños, chilangos, call youselves what you may.

Those from near, those from far.

Thanks be to YOU too.

Station / Estación # 105: Terminal Aérea

I had been thinking for a good while (as with many other stations – well all, at one stage or another, but this one more specifically) that someday, sooner or later I’d be off to the airport.

Anticipation gives way to reminiscing.

I decided to start the visit by heading away from the airport, across an overpass and into the adjoining neighbourhood.

I don’t know what aspect of media communications company MVS’s operations necessitates the expulsion of toxic black smoke into the atmosphere but cough and splutter it up it did and gulp and guzzle it down I did (unintentionally, unfortunately).

After all the talk about güeros and caguamas in the last post it is fitting that they reappear here.

Rambling on I hear ‘hey Güero!’, swivel my eyes around and see two gents partially obscured by a leafy tree swigging away at their caguama on the corner, as nonchalant as you like.

I too enter the low shade of the leafy domain and am asked ‘What are you doing around here’ to which I reply:

‘Just walking around and talking to folk like you.’

‘Aah, ok, so, you’re a Mormon.’

After clearing that up I was invited to partake in the elbow exercise and soon enough we were as close-knit as you could expect.

That little corner is a veritable community hub.  My two new friends seemed to know (or at least they thought they knew) all the folk who people that slice of suburbia and all and sundry stopped by for a quick chat, a sneaky swig and then just wandered off again.

After a good while and backslapping and all the rest of it I bade my farewell and with just a tinge of Dutch courage wandered on too.

Who’d’ve ever thought that picking up after your dog could or would be serialized into a six step process?  And yet it has been.

More old VW beetles.  Does any city have more?

I watched and waited for the metro train in guise as tangerine mantis to emerge from the entrails of earth.

Finally I got back to the station and directed my gait towards the airport.

Inside the terminal, snapping away at airport this and airport that  (in total innocuousness), I felt the need to be discreet for fear of being suspected of sinister plots.  Maybe it’s my imagination but I know photography is prohibited in some airports and other public places.

Today I photograph, Tomorrow we…………..

Back to the station again.

If I had picked up that old grey phone would I really have been told where, informed how?

Aahh, the pang of regret.

Había estado pensando un buen rato ( igual con muchas otras estaciones – bueno todas, pero esta estación más específicamente) que algun día, tarde o temprano, iría al aeropuerto.

Anticipar se cede a recordar.

Decidí empezar la visita con alejarme del aeropuerto, cruzando un paso elevado para llegar a una colonia contigua.

No sé qué aspecto de las operaciones de empresa de comunicaciones MVS hace necesario la expulsión de humo negro y tóxico al atmósfera pero sí lo tosió y chisporrotó y yo lo tragé (sin querer, desafortunadamente).

Después de toda la charla de güeros y caguamas en la última entrada es apropiado que aparecen de nuevo aqui.

Continuando en mi caminata escucho ‘oye güero!’, giro mis ojos y veo dos caballeros parcialmente escondidos abajo de un árbol frondoso, tomando su caguama en la esquina, tan indiferente como los puedes imaginar.

Yo también entro a la sombra baja del dominio frondoso y me preguntan ‘¿Qué estas haciendo aqui?’ a cual respondo:

‘Sólo andando y hablando con gente como ustedes.’

‘Aah, ok, entendemos, eres mormón.’

Después de aclarar eso me invitaron a participar en un poco de ejercicio del codo y un poco después llegamos a ser gran amigos cercanos.

Aquella esquina pequeña es un centro de comunidad de verdad.  Pareció que mis dos amigos nuevos conocían a toda la gente que habita aquella colonia (por lo menos pensaban que conocían a todos) y todo el muno paraba, tomo un trago clandestino y se fue como si no hubiese pasado nada.

Después de un buen rato, abrazos y todo lo demás, los despedí y con solamante un poquito de embriaguez me fui también.

¿Quién jamás habría pensado que recoger de tu perro podría ser serializada en un proceso de seis pasos?

Pero así lo han hecho.

Aún más VWs viejos.  ¿Existe otra ciudad con más?

Miraba mientras esperé por el tren de metro en su apariencia de mantodeo tangerino emerger desde las entrañas de la tierra.

Finalmente volví a la estación y dirigí mi caminata en dirección al aeropuerto.

Dentro de la terminal, tomando fotos de todo y nada (en inocencia total), sentí la necesidad de ser discreto por temor de que alguien me sospechara de tramas siniestras.  Tal vez es mi imaginación pero sé que la fotografía está prohibida en algunos aeropuertos y otros lugares públicos.

Hoy saco la foto, mañana …….

De vuelta a la estación y,

Si hubiese descolgado aquel telefono viejo y gris realmente me habrían dicho dónde?

¿ Me habrían informado cómo?

Aahh, la punzada de remordimiento.

Station / Estación # 104: Vallejo

Me bajé en Vallejo y poco después me recibió un letrero que combina dos términos que conozco bastante bien;  Güero y Caguamas.

Ya mencioné el término Güero, aplicado liberalmente a gente de tez clara y a veces a ellos no tan claras también, en mi entrada por Barranca Del Muerto.

El segundo término se refiere a una botella grande de cerveza, 940ml de hecho.  El nombre viene de la palabra de español mexicano de una tortuga del mar.

¿Ves la semejanza?


Si tienes más sed podrías llevarte una caguamon.  Tortuga más grande, cerveza más grande.

Los alrededores de Vallejo son predominantemente una zona industrial.  Cuando visité un sábado por la tarde las calles eran soprendentemente tranquilas – algo raro en el gigante DF.

Losas gigantes de concreto de la acera me recordaron de pedazos de un pastel de lodo, horneado a perfección en el sol achicharrante.

Un raíz errante de un árbol el culpable.

Pozole es un plato mexicano favorito.  Antes o depués de una caguama podrías irte a comer uno en Pozoleria Norte 45.  Supongo que vale la pena decirte que también se solicita ‘muchacha activa’ en caso de la pequeña posibilidad que eres muchacha, activa y buscando trabajo.

Si te encuentras en la zona bajo la cobija de la oscuridad, ten cuidado de un hoyo orondo que se pareca a una portilla, esperando a tragarte.

El espiritu republicano y Juarista está presente en la delegación Acapotzalco.

‘Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz.’

Para volver a la estación hice una caminata larga sobre la que supongo es una pista de ferrocarril abandonada.  Por lo menos no he visto trenes por las pistas de ferrocarril que he visto en la Ciuad de México.

Creo que trenes de carga siguen llegando a la ciudad pero;

¿Cuando llegó el último tren de pasajeros a la Ciudad de México?  Aparte del metro, obviamente.

Arte chido y brillante adornó mi caminata.  Por supuesto.

De vuelta en la estación hay unos reliquias y artefactos de la cultura maya.  Como va un eslogan del sistema:

‘el metro es cultura.’

Finalmente, la imágen de Mario Delgado, quien quiere ser eligido como senador, actualmente está pegado por todos lados.  Al paracer de la desfiguración de su imágen no va a recibir el voto de todos.  Entre en la galería para ver dos de sus fotos – la primera en su apariencia normal, la segunda sin globos oculares en sus cuencas, metamorfoseando a un tuerto extraterrestre.

¿ Votarías por un mutante?

I got off at Vallejo and not long after I was greeted by a sign that combined two terms that I am only all too familiar with; Güero and Caguamas.

I already mentioned the term Güero, liberally applied to folk of fairer complexion and sometimes not so fair as well, in my post for Barranca Del Muerto.

The second term Caguama refers to a large bottle of beer – 940ml in fact.  The name comes from the Mexican Spanish term for a loggerhead sea turtle.

Do you see the similarity? (Images above)

If you are even thirstier you could go for a caguamon (1.2L).  Bigger turtle, bigger beer.

The surrounds of Vallejo largely comprise an industrial area.  When I visited on Saturday afternoon the streets were remarkably quiet – a rarity in the behemoth of ‘El DF’.

Giant slabs of cracked sidewalk concrete reminded me of pieces of a mud pie baked to perfection in a blistering sun.

An errant tree root the culprit.

Pozole, a hearty soup/stew, is a favourite Mexican dish.  Pre or post caguama you could drop in for one at Pozoleria Norte 45.  I guess it’s worth letting you know that they are also seeking an ‘active girl’ in the off chance that you are a girl, active and in the job market.

If you’re ever in the zone under the blanket of darkness, be careful of a sidewalk rotund porthole-like booby trap just waiting to swallow you up.

The republican and juarist spirit are alive and well in Azcapotzalco.

‘Between individuals as between nations the respect of inalienable rights is peace.’

To loop back to the station I went for a long walk along what I assume to be disused railway tracks?  I haven’t seen any trains running along them at least.

I think freight trains still arrive to the city but;

When did the last passenger train arrive to or depart from Mexico City?  Obviously apart from the metro.

Some nice, bright art adorned my wander.  Of course.

Back in the station there are some relics and artefacts from the Mayan culture.  As goes a slogan of the system:

‘el metro es cultura’.

Finally, the image of Mario Delgado, who is running for the senate at this year’s election, is currently plastered all over the city.  A veritable everywhere man.  Judging by the defacement of one of his images he’s not going to get everybody’s vote.  Check the gallery for two of his photos – the first in his ordinary guise, the second sans eyeballs in their sockets, metamorphising into a forehead rooted one-eyed alien.

Would you vote for a mutant?

Station / Estación # 103: El Rosario

THE BREAD OF THE RICH IS THE STRUGGLE OF THE POOR

Artistic typography from renowned street artist Ben Flynn a.k.a. EINE

From the far south of line 2 terminus station Tasqueña in the previous visit, this time I ventured up to the extreme north of Line 7 where it converges with the western end of Line 6.

It took a longish walk and while to get out into a neighbourhood proper through a wide street strewn with litter and littered with buses.

The ancient Aztec, Olmec and Toltec cultures lend their names to narrow streets.

I wandered past some piñatas, swinging and swaying in the breeze – last moments of blissful freedom before being hauled off to battering and bashing destruction.

Around this piously named station no number of Hail Marys or rosary enumerations will save their doomed souls.

EL PAN DE LOS RICOS ES LA LUCHA DE LOS POBRES

Tipografía artística de atrista callejero renombrado Ben Flynn a.k.a. EINE.

Desde el sur lejano de Tasqueña al fin de la linea 2 en la visita previa, esta vez me fui al norte extremo de la linea 7 donde se converge con la linea 6.

Para llegar a una colonia alrededor de la estación tuve que hacer una caminata por una calle ancha cubierta por basura y llena de buses.

Las culturas antiguas de los aztecas, olmecas y toltecas prestan sus nombres a calles angostas.

Pasé unas piñatas, balanceando en la brisa – últimos momentos de libertad feliz antes de que se las llevan a la destrucción de golpeos.

Alrededor de esta estación de nombre piadoso cualquier cantidad de Ave Marías o enumeración del rosarios no salvará sus almas condenadas.

Station / Estación # 102: Tasqueña

Entresemana cada día bajo en Tasqueña en la oscuridad antes de amanecer.

Solidaridad de pasajeros, ojos enrojecidos y cansados – siento, intento sentir.

Paso por fuegos brillando en el suelo, planchas y parillas impacientes se esperan.

Hombres de peseros gritan las destinaciones y poquito después ya me voy.

Al medio de la tarde vuelvo.  La luz revela (tal como la oscuridad).

Gigantesco y rectangular bloques de hielo enfrian jugos así que tomo uno, de vez en cuando.  Siempre está, lealtad emparejada.  Caballero viejo y buen tipo también, probablemente me servió su jugo millonésimo, cada uno con orgullo y alegría.

Estudio el gran mapa del metro, atras de vidrio.  Ok, hoy voy a.

¿Hoy voy a ?

No.

Hoy me quedo.

La estación del metro Tasqueña, punto focal por otra extensión circunferencial del brazo del compás, hora para denotar un perímetro nuevo.

Otra estación de quemadura lenta pero las cenizas se llamean.

Clases de tango y empanadas.  ¿Un enclave argentino?

¿Necesitas comfort y seguridad en tu próxima filmación?  respaldado por Charlie.

¿Básquetbol de primavera?  Perumado de Jacarandas.

Todos saben que muchos mexicanos cruzan la frontera a Estados Unidos.

Muchos también estan volviendo.

Empresa ‘Emigra a Canada’ le gustaría ayudarte tomar una zancada más al norte para juntarse con los canadienses.

Si tienes un muchedumbre hambriento para alimentar puede que te interesa 1000 tacos de canasta por tan solo $1490 pesos.

Con la elección presidencial cada día acercando más la propaganda política se nota más y más.  PRI y Partido Verde estan en alianza.  PRD está en la carrera también.

Tasqueña es el lugar indicado para tomar otras opciones de transporte.  El tren ligero va más al sur de la ciudad hasta Xochimilco.

Terminal Central Del Sur proporciona enlaces más lejanas.

La última parada sureña del tróleebus ‘cero emisiones’ está cercita.

Los peseros completan las opciones de transporte público.  Van por todos lados y curiosamente la gran mayoría usan la ortografía alternativa TAXQUEÑA.

¿Tasqueña o Taxqueña?

¿México o Méjico?

¿Tierra o este mundo?

Elija tú.

I alight every weekday at Tasqueña in the pre-dawn inkiness.

Bleary and weary eyed passenger solidarity, I feel, I try to feel.

I trundle past glowing ground fires –  impatient griddles await.

Busmen bark destinations and soon I’m away.

In the mid afternoon I return.  Light reveals (as does darkness).

Mammoth, rectangular and frosty blocks of ice cool juice so I down one, on occasion. Always there, loyalty paired. Old chap and codger and a nice guy too probably served me his millionth, each and every one with pride and joy.

Study the grand glassed metro map.  Ok, today I go.

Today I go?

No.

Today, I stay.

Tasqueña metro station, the focal point for another circumferential compass arm stretch, time to denote a new perimeter.

A bit of a slow burn station but the cinders flare up.

Tango classes and empanadas.  An Argentine enclave?

Need comfort and security for your next on-location shoot?  Charlie endorsed.

Some springtime hoops?  Jacaranda-scented.

Of course it’s well known that many Mexicans cross the border into the US.

Many are coming back as well.

Company ‘Emigra A Canadá’ would like to help you go a further stride north to join the Canucks.

If you’ve got a hungry mob to feed then 1000 ‘tacos de canasta‘ (basket tacos) for $ 1490 pesos might interest you.

As the Mexican presidential election rolls closer and closer the political advertising is becoming more and more prominent.  PRI and Partido Verde are in coalition.  PRD is not going away.

Tasqueña is the jumping off point for some further transport options.  El Tren Ligero (Light Rail) heads further south in the city to Xochimilco.

Terminal Central Del Sur provides bus links further afield.

The ‘Zero Emissions’ trolleybus southern terminus lies nearby.

 Peseros complete the public transport picture going anywhere and everywhere and intriguingly the vast majority use the alternative spelling TAXQUEÑA.

Tasqueña or Taxqueña?

Mexico or Méjico?

Earth or this world?

You make the choice.